«Nuestros mejores amigos en el mundo, senadores que sé que respaldan a Israel, vienen y me dicen: ‘Te daremos toda la ayuda que necesitas para una victoria total. Armas, apoyo para eliminar a Hamás, apoyo en el Consejo de Seguridad (de la ONU), pero no podemos seguir recibiendo imágenes de hambruna (en Gaza)’», ha revelado Netanyahu.
Para solucionar el problema de la ayuda humanitaria sin beneficiario a Hamás, Israel ha propuesto un nuevo mecanismo que contempla la creación de puntos de entrega directa a la población. «Estableceremos los primeros puntos en unos días y posteriormente agregaremos otros», ha anunciado el primer ministro, aunque sin especificar fechas concretas.
Este nuevo sistema busca evitar que Hamás se apodere de la ayuda, como habría ocurrido anteriormente según la versión israelí. «Decidimos permitir una ayuda mínima durante la guerra y, cuando se avanzó en este sentido, vimos que Hamás se hace con parte de esta ayuda. Por ello, detuvimos la entrega», ha explicado.
Una nueva fase de la operación militar
Las declaraciones de Netanyahu coinciden con el anuncio por parte del Ejército israelí del inicio de una «amplia» ofensiva adicional en el norte y el sur de Gaza, como parte de la Operación ‘Carros de Gedeón’. Esta nueva fase militar se produce en un momento crítico, mientras la situación humanitaria en Gaza se deteriora rápidamente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó la semana pasada que al menos 57 niños han muerto de hambre en Gaza desde marzo, alertando que cerca de 71.000 menores de cinco años podrían sufrir desnutrición aguda en los próximos meses si no se mejora el acceso a los alimentos.
Liderazgo en tiempos difíciles
Netanyahu ha defendido sus decisiones como necesarias para el éxito final de la operación, incluso cuando resultan impopulares. «Es mi responsabilidad encabezar esta guerra de forma que logremos la victoria, incluso si requiere adoptar a veces decisiones que el público no entiende y que algunos ministros rechacen», ha afirmado con determinación.
La ofensiva israelí en Gaza, iniciada tras los atentados terroristas del 7 de octubre perpetrados por Hamás, que causaron aproximadamente 1.200 víctimas mortales y el secuestro de cerca de 250 personas, continúa con firmeza. Mientras tanto, las autoridades gazatíes, controladas por Hamás, elevaron el domingo a más de 53.300 los palestinos muertos desde el inicio de la operación militar israelí.
Netanyahu ha dejado claro que su objetivo final sigue siendo «eliminar a Hamás, liberar a los rehenes y lograr una victoria total», demostrando que Israel mantendrá su rumbo a pesar de las críticas y presiones internacionales.