Internacional

Moreno acusa a Julian Assange de intentar montar un «centro de espionaje» en la Embajada

El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha acusado al fundador de Wikileaks, Julian Assange, de intentar utilizar la Embajada ecuatoriana en Londres --donde permaneció recluido casi siete años-- como un "centro de espionaje" y ha considerado que mantenerle asilado era ya "insostenible".

Julian Assange fue detenido el 11 de abril por la Policía británica y se enfrenta a una posible pena de doce meses de cárcel en Reino Unido por violar las condiciones de la libertad condicional. Moreno ha negado que esta decisión sea una represalia por la filtración de documentos o una concesión a otro país.

«No podemos permitir que nuestra casa, la casa que le abrió las puertas, se convirtiera en un centro de espionaje», ha explicado el mandatario ecuatoriano en declaraciones por correo electrónico al diario británico ‘The Guardian’. «Esta actividad viola las condiciones del asilo. Nuestra decisión no es arbitraria sino basada en el Derecho Internacional», ha alegado.

En este sentido, ha negado injerencias externas –«no tomamos decisiones por presiones externas de ningún país»– y, ante la posible extradición a Estados Unidos, ha explicado que Ecuador cuenta con «garantías por escrito» de Reino Unido de que Assange no será trasladado a ningún país donde «puede sufrir torturas, malos tratos o pena de muerte».

Moreno ha acusado a Assange de servirse de la Embajada como plataforma para «interferir en procesos de otros Estados». Aunque no ha aludido a ningún caso concreto, el presidente de Ecuador ha reprochado anteriormente al fundador de Wikileaks alusiones a polémicas externas como el desafío independentista en Cataluña.

Moreno también ha asegurado que Assange «maltrato» a los funcionarios de la Embajada y, en general, «abusó de la paciencia de los ecuatorianos». «Tenía una higiene inadecuada, lo que afectó a su propia salud y al clima interno de lea misión diplomática. Además, tenía problemas de salud que resolver», ha añadido.

El presidente ha respondido a quienes como su predecesor, Rafael Correa, le acusan de «traidor» por la revocación del asilo a Assange: «Si ser un traidor significa defender la democracia, la libertad de prensa, así como revelar la verdad y la corrupción del régimen anterior, (Correa) puede decirme lo que quiera».