Internacional
Atentado en Londres

‘Lobos solitarios’, el modus operandi de los últimos atentados en Londres

La conmoción y el miedo se han apoderado nuevamente de Londres tras el ataque terrorista que ha vivido este miércoles en las cercanías del Parlamento británico donde al menos cuatro personas, además del terrorista, han muerto y se cuentan ya decenas de heridos.

El atentado en Londres de este miércoles recuerda al vivido en mayo de 2013 cuando dos hombre arrollaron, mataron y degollaron al grito de «Alá es grande» al soldado británico Lee Rigby.

El suceso tuvo lugar en el barrio de Woolwich, donde dos individuos nigerianos y convertidos al islam identificados como Michael Adebolajo y Michael Adebowale atacaron con un machete al militar tras haberle arrollado. La sangre fría de los terroristas quedó aún más patente cuando uno de ellos, con dos cuchillos en su mano y con las manos ensangrentadas, pedía que se le grabara y hablaba ante la cámara para justificar su crimen. Los dos terroristas fueron disparados por la policía y condenados a cadena perpetua en 2014.

Este 22 de marzo una única persona, que ha sido abatida por la Policía británica, ha sembrado el pánico al llevarse por delante a decenas de viandantes que se encontraban en el puente de Westminster pasadas las 14.30 hora local (15.30 hora peninsular española). El terrorista ha colisionado contra la verja del Parlamento para posteriormente abalanzarse con un cuchillo de grandes dimensiones hacia la Cámara de los Comunes, donde ha sido reducido. Uno de los policías que lo han abatido ha fallecido.

De esta forma queda patente que el tipo de amenaza terrorista que está atacando a Londres en los últimos años, y resto de Europa como en Orly donde el atacante juro «morir por Alá», se está convirtiendo en la de ‘lobos solitarios’, o lo que es lo mismo, personas radicalizadas que actúan por su cuenta. Un modus operandi diferente al utilizado para sembrar el pánico en la tragedia el 7 de junio de 2005.

Entonces, más de medio centenar de personas perdieron la vida por una cadena de explosiones que sacudió el sistema de transporte público londinense.