Internacional
Europa

Italia no es la única: los ocho países de la UE que ya aplican controles fronterizos «por motivos de seguridad nacional»

Viajar entre países europeos sin detenerse ante un control fronterizo es algo habitual o a lo que estamos muy acostumbrados, si se compara cuando viajas a otros continentes. Sin embargo, este verano quien quiera viajar a Italia desde España va a tener que pasar un control. Es una decisión adoptada después de la entrada irregular de miles de personas en Ceuta, y estará vigente todo este mes de agosto. Una medida a la que el Gobierno español ha contestado aplicando también controles a los ciudadanos italianos que viajen a nuestro país, y que de alguna manera ha provocado cierto malestar entre ambos países, aunque no es la primera ni la única vez que esto ha ocurrido en Europa. De hecho, ya hay 8 países, entre los que está Italia, que aplican sus controles fronterizos por motivos de seguridad desde hace tiempo.

La medida aplicada por Italia no cierra las comunicaciones ni impide viajar a los ciudadanos españoles. Lo que ocurre en realidad, es que Roma ha comunicado controles en las conexiones aéreas y marítimas para detectar movimientos de ciudadanos de terceros países que hayan entrado por Ceuta y pretendan continuar hacia otros puntos de Europa. Como España e Italia no comparten frontera terrestre, las comprobaciones se concentrarán en puertos y aeropuertos. Pero como decimos, Italia no constituye una excepción si tenemos en cuenta que desde hace algún tiempo, la Comisión Europea recoge a 8 países del espacio Schengen con controles interiores activos. Uno de ellos es Italia, pero también están Francia, Alemania, Austria, Polonia, Países Bajos, Suecia y Noruega. Esta última no pertenece a la Unión Europea, aunque  sí forma parte de Schengen por lo que se trata de un estado asociado.

Ocho países de la UE que ya aplican controles fronterizos

El Gobierno de Giorgia Meloni mantenía otra vigilancia antes de la crisis de Ceuta, si bien controla su frontera terrestre con Eslovenia y ha prorrogado la medida hasta el 18 de diciembre. En este caso se controla el posible paso de personas vinculadas al terrorismo dentro de los flujos procedentes de la ruta de los Balcanes occidentales, así como la presencia de redes dedicadas al tráfico de migrantes. La diferencia con la nueva decisión reside en el lugar donde se realizarán las comprobaciones. En Eslovenia se efectúan por carretera, mientras que los viajeros procedentes de España pueden encontrarlas al desembarcar de un barco o llegar a un aeropuerto italiano

Francia y Alemania mantienen una vigilancia extensa

El caso de Francia viene de lejos ya que los controles comenzaron después de los atentados de París de 2015 y se han mantenido mediante distintas prórrogas. La autorización actual llega hasta el 31 de octubre y afecta a los desplazamientos desde España, Italia, Alemania, Bélgica, Luxemburgo y Suiza. Las comprobaciones pueden realizarse en puertos, estaciones y aeropuertos debido al riesgo de atentados yihadistas, el aumento de las agresiones antisemitas y la actividad de las redes que facilitan cruces irregulares. El Gobierno francés añade además las posibles consecuencias de las guerras de Ucrania y Oriente Próximo.

Alemania por su parte ha extendido los controles a sus nueve vecinos: Francia, Luxemburgo, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca, Austria, Suiza, República Checa y Polonia hasta el 15 de septiembre, para combatir la inmigración irregular y el tráfico de personas, además de aliviar la presión que, según sostienen, soporta su sistema de acogida.

Austria, Polonia y Países Bajos también recuperaron controles

Austria vigila los pasos con Eslovaquia, República Checa, Hungría y Eslovenia. La ruta de los Balcanes ocupa buena parte de su vigilancia, ya que se temen nuevas llegadas y se considera que su sistema de asilo y algunos servicios básicos están sometidos a demasiada presión. A ese escenario añade también la guerra de Ucrania y la inestabilidad de Oriente Próximo.

Polonia mantiene controles con Alemania y Lituania hasta el 1 de octubre. El Gobierno polaco habla de una presión migratoria persistente que puede afectar al orden público. En el caso de Países Bajos, se controlan las carreteras que lo conectan con Alemania y Bélgica, además de determinados vuelos procedentes de otros Estados de Schengen. La autorización neerlandesa termina, en principio, el 30 de septiembre. Su Gobierno señala como motivo, el elevado número de solicitudes de asilo, los movimientos secundarios entre países y una capacidad de recepción que considera sobrecargada.

Suecia y Noruega alegan amenazas distintas

Suecia aplica controles en sus fronteras terrestres, aéreas y marítimas hasta el 11 de noviembre. La decisión se vincula con el crimen organizado transfronterizo, la utilización de bandas por parte de actores extranjeros y el riesgo procedente de grupos o individuos relacionados con el extremismo islamista. Y por último, Noruega vigila los puertos con conexiones de ferry hacia otros territorios Schengen debido al temor de posibles sabotajes promovidos por los servicios de inteligencia rusos contra instalaciones energéticas, logísticas y otras infraestructuras civiles. Y aunque no pertenece a la UE, debe comunicar estas medidas porque participa en el espacio europeo sin fronteras interiores.

Cuándo permite Schengen recuperar una frontera

El Código de fronteras Schengen autoriza a los Estados a restablecer los controles cuando existe una amenaza grave para el orden público o la seguridad interior. Deben emplearse como último recurso y mantenerse únicamente durante el tiempo necesario. Cada Gobierno tiene que comunicar la decisión a las instituciones europeas y explicar por qué no bastan otras medidas menos restrictivas. Ante una amenaza previsible pueden aprobarse por seis meses y renovarse hasta un máximo general de dos años. En circunstancias excepcionales, el periodo puede alcanzar los tres. La acumulación de prórrogas muestra que esta herramienta se utiliza cada vez con mayor frecuencia, aunque Schengen continúa vigente y las fronteras permanecen abiertas.