Internacional

El hipnótico espectáculo de la erupción del volcán Taal en Filipinas

Ubicado en el centro de un lago que llena una antigua caldera, este volcán es único por estar dentro de un lago

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

En el corazón de Luzón, la mayor isla de Filipinas, el volcán Taal ha vuelto a despertar. Ubicado en el centro de un lago que llena una antigua caldera, este volcán, único por estar dentro de un lago, dentro de una isla, ofrece uno de los espectáculos más cautivadores y peligrosos de la naturaleza. Sus erupciones, especialmente las freatomagmáticas como la de este martes, combinan agua y magma en explosiones que parecen coreografiadas por los dioses.

Desde el cráter del volcán Taal surge un rugido sordo que ha retumbado como un trueno lejano. Una columna oscura de ceniza y vapor se ha elevado «con furia, iluminada por relámpagos volcánicos que bailaban en zigzag, creando un espectáculo que hipnotiza a quien lo observa», describen medios tailandeses. Los expertos relatan que «fuentes de lava débil y chorros de material incandescente se han elevado y caído de nuevo al lago, generando nubes turbulentas que se han expandido como un hongo vivo».

En enero de 2020, tras 43 años de relativa calma, el Taal entró en una fase de intensa actividad. Cenizas húmedas y pesadas cubrieron pueblos enteros, tiñendo el paisaje de un gris lunar y obligando a miles a evacuar.

Lo que hace al Taal tan especial es su proximidad al agua, porque cuando el magma caliente toca el lago ácido del cráter, se produce una explosión instantánea de vapor que lanza rocas, ceniza y fragmentos en arcos perfectos.

Pero, detrás de la hipnosis está la realidad: Taal es uno de los volcanes más activos y letales de Filipinas, con una historia que ha cobrado miles de vidas a lo largo de los siglos.