Internacional

Fiscales de Washington y Maryland demandan a Trump por aceptar dinero de gobiernos extranjeros

La ambición puede acabar con Donald Trump. Si el magnate ahora en la Casa Blanca, acosado por sus incumplimientos electorales y por las consecuencias de su incansable verborrea, no cae por la vía muy improbable política, puede ser la financiera la que lo inhabilite para dirigir los destinos de su país. Los estadounidenses han sabido este lunes que la Fiscalía de Washington y Maryland van a demandar a Trump por aceptar pagos de gobiernos extranjeros a través de su imperio empresarial, según informaciones de prensa publicadas el domingo por la noche.

La demanda se basa en la denominada ‘cláusula de retribuciones’, que prohíbe a los altos funcionarios estadounidenses recibir regalos u otros pagos de gobiernos extranjeros.

Una ONG de defensa de la ética ya había presentado en enero una acción judicial similiar, pero ésta sería la primera por parte de instituciones públicas.

Los fiscales generales del estado de Maryland y de la capital federal presentan este lunes la demanda ante un tribunal de distrito, informó el diario Washington Post.

La cláusula de retribuciones ordena que «el presidente ponga en primer lugar al país y no su interés personal», dijo el fiscal de Maryland, Brian Frosh, al rotativo considerando que Trump no separó sus intereses de sus obligaciones presidenciales.

Este anuncio se suma a los otros problemas del mandatario, enfrentado a investigaciones del congreso y la fiscalía sobre los presuntos vínculos de su campaña con Rusia. Según las agencias de inteligencia estadounidenses, ese país interfirió de forma agresiva en la elección de 2016 para que ganase Trump.

Desde que llegó a la Casa Blanca en enero, el magnate neoyorquino cedió el control de su imperio empresarial a sus hijos adultos, pero no vendió sus bienes como pedían muchos estadounidenses para evitar todo conflicto de intereses.

El Washington Post citó ejemplos de gobiernos extranjeros que mostraron preferencia por un hotel abierto por Trump el año pasado cerca de la Casa Blanca frente a otros de la zona.

Fue el caso de Kuwait, señala, cuya embajada había planeado celebrar un evento en un hotel Four Seasons que finalmente desplazó al Trump International Hotel.