Un revolucionario estudio alemán ubica geográficamente el puerto de montaña exacto por el que Aníbal cruzó los alpes con sus elefantes
Un estudio del Centro Alemán de Investigación Integrativa de la Biodiversidad (iDiv), firmado por Emilio Berti y Fritz Vollrath, sitúa la ruta exacta que siguió Aníbal Barca para cruzar los Alpes con sus elefantes de guerra en el año 218 antes de Cristo. El trabajo señala el Col de la Traversette como el paso de montaña más probable.
Aníbal cruzó los Alpes en 15 días con un ejército de 46.000 hombres y 37 elefantes de guerra, tras una marcha forzada de 1.000 kilómetros desde España. Los historiadores llevan siglos debatiendo qué puerto de montaña utilizó, ya que los relatos antiguos de Polibio y Tito Livio describen el viaje sin ofrecer coordenadas precisas.
Cómo identificó el estudio alemán la ruta de Aníbal por los Alpes
Los investigadores calcularon el coste energético que habría supuesto cruzar los Alpes por cuatro puertos de montaña distintos: el Col de la Traversette, el Col de Montgenèvre, el Col du Clapier y el Col du Mont Cenis. Para ello tuvieron en cuenta el peso de los hombres, los caballos y los elefantes, la pendiente del terreno y la distancia total de cada ruta.
El resultado sitúa al Col de la Traversette como la opción más eficiente, con un coste total de 5,42 terajulios de energía para todo el ejército. Las otras tres rutas habrían exigido entre un 11% y un 19% más de energía, tanto para el conjunto del ejército como para los hombres, los caballos y los elefantes por separado.
El modelo no incluye el coste indirecto de transportar comida ni al personal no combatiente, y se centra únicamente en el gasto energético directo de la marcha. Aun así, los autores señalan que, si Aníbal hubiera tenido una idea aproximada de qué ruta exigía menos esfuerzo, la lógica militar apunta a que habría elegido la Traversette.
Qué revela este estudio sobre los elefantes de Aníbal en los Alpes
Un elefante adulto de tres toneladas necesita cerca de 200 kilos de forraje al día en libertad, o unos 75 kilos en cautividad, solo para mantener su metabolismo basal. El estudio calcula que, durante el cruce, los elefantes de Aníbal habrían necesitado entre cinco y seis horas extra de alimentación diaria, algo prácticamente inviable en terreno de montaña, por lo que tuvieron que sobrevivir a base de sus reservas de grasa corporal.
Según los cálculos del equipo, los elefantes perdieron en torno al 4% de esas reservas al cruzar por la Traversette, frente al 11% de los caballos y el 19% de los hombres. Los propios investigadores señalan que los elefantes se comportan de forma parecida a un vehículo con tracción a las cuatro ruedas, lo que los hacía especialmente aptos para el terreno montañoso pese a su tamaño.
De los 37 elefantes que partieron con Aníbal, se estima que unos 30 llegaron a combatir en la batalla del Trebia, la primera gran victoria del general cartaginés en territorio romano. Todos menos uno, Surus, el elefante personal de Aníbal, murieron durante el invierno siguiente.
El estudio apunta a que Aníbal, una vez en Italia y sin líneas de suministro, pudo haber dejado de invertir esfuerzo en mantener con vida a unos animales que ya habían cumplido su función táctica: sorprender a los romanos y ganarse el respeto de los pueblos celtas del norte de Italia, hostiles a Roma.