¿Quién fue Pol Pot, el genocida camboyano?
Suena raro, pero la ciencia lo respalda: los habitantes de Menorca en la Edad del Bronce no consumían productos marinos
Estupefacción entre los arqueólogos: descubren que las pirámides de Egipto fueron hechas con tecnología muy avanzada
Descubrimiento histórico en el Antiguo Egipto: aparece una gran fortaleza militar oculta de 8.000 m² y 3.500 años
El 15 de abril de 1998, Saloth Sar, conocido por Pol Pot, moría en mitad de la selva camboyana como prisionero oficial del grupo que él mismo había fundado años atrás, los Jemeres Rojos. En su legado, el dictador comunista dejó un reguero de sangre y muerte durante los años que ejerció el poder en Camboya, considerado como uno de los mayores genocidios de la historia.
¿Quién fue Pol Pot?
Como muchos jóvenes de la época de finales de los 40, Pol Pot, a pesar de ser un mal estudiante, consiguió una beca para marcharse a Francia y estudiar radioelectricidad. Allí, siguió siendo un pésimo estudiante, tanto que acabaron por retirarle la beca de estudios, pero Pol Pot no desaprovechó estos años de estudio. Descubrió el comunismo y descubrió a Stalin.
Se integró en grupos de estudiantes parisinos que pertenecían al Partido Comunista francés, donde comenzó a sentir la necesidad de trasladar sus ideas a su país, Camboya.
En 1953 regresó a su país, comenzó a dar clases de francés alumnos que luego le seguirían en su locura de poder. Dos años antes, el Partido Comunista de Vietnam, se transformó en el Partido Comunista de Kampuchea, de donde surgió la guerrilla de los Jemeres Rojos.
El fin de la Guerra de Vietnam, la salida de Estados Unidos del país y el derrocamiento del general Lon Nol, sirvió para que los Jemeres Rojos se hicieran con el poder en 1975, fundando la Kampuchea Democrática e implantando un régimen del terror entre sus habitantes.
Genocidio
Nada más llegar al poder, los Jemeres Rojos mandaron a la población a campos de concentración encubiertos, con la excusa de que los Estados Unidos planeaban un ataque aéreo. La capital, Phnom Penh se convirtió en una ciudad fantasma, sin rastro de vida humana.
La idea general del nuevo gobierno era eliminar por completo cualquier vestigio del capitalismo en el país, y lo hicieron a base de muerte y de devolver a Camboya a la Edad de Piedra.
Se quemaron bibliotecas, se prohibieron el uso de medicamentos, y hasta se eliminó por ley el llevar gafas, ya que pensaban que alguien que llevara gafas era un intelectual y debía ser eliminado.
Solo los campesinos tenían futuro en la nueva Camboya de Pol Pot. El mandatario eliminó a funcionarios, militares, profesores, abogados y, en general, a todos aquellos que hubieran estado en contacto con el capitalismo. Incluso eliminó a personas que sabían un segundo idioma, ya que los consideró un elemento subversivo para la nación.
Se prohibió la moneda, las religiones y hasta los mercados. Camboya se convirtió de la noche a la mañana en un país sin pasado y anclado en siglos anteriores.
Fueron 44 meses de terror, hasta que los militares vietnamitas entraron en el país. Pol Pot y sus seguidores se refugiaron en la selva hasta el día de su muerte en 1998. Nunca fue juzgado por sus actos y se le considera uno de los mayores genocidas de la historia de la humanidad.
Lo último en Historia
-
Suena raro, pero la ciencia lo respalda: los habitantes de Menorca en la Edad del Bronce no consumían productos marinos
-
Descubrimiento histórico en el Antiguo Egipto: aparece una gran fortaleza militar oculta de 8.000 m² y 3.500 años
-
Los arqueólogos felices tras descubrir un sofisticado sistema hídrico en la mítica ciudad de Petra
-
La mujer que escribió una de las novelas más importantes de la historia mucho antes que Cervantes o Shakespeare
-
El insulto histórico más famoso jamás documentado
Últimas noticias
-
Avance semanal de ‘La Promesa’, del 6 al 10 de abril: María y Samuel se besan apasionadamente
-
Colas en Lidl a partir de hoy por el invento para hacer deporte sin moverte de casa: adiós al gimnasio
-
Maniobra propagandística del PSOE: pide suspender el juicio de la ‘Kitchen’ para involucrar a Cospedal
-
Hacienda lo confirma: si has ido al dentista en estas comunidades te corresponde una deducción del IRPF
-
Adiós para siempre al bidet: su sustituto ya está en España y es más práctico y elegante