Historia
Economía española

La economía española desde 1975 hasta la actualidad

La economía española ha experimentado una transformación impresionante en las últimas cuatro décadas. Vemos aquí la evolución.

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  • Francisco María
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Desde la muerte de Franco en 1975, la economía española ha experimentado una transformación sin precedentes. De ser un país atrasado y empobrecido, España se ha convertido en una economía moderna y próspera. En este artículo, examinaremos los principales hitos y desafíos que ha enfrentado la economía española en los últimos 45 años.

Una inflación insoportable

El primer gran desafío al que se enfrentó la economía española tras la muerte de Franco fue la inflación galopante. Durante los años 70, la inflación alcanzó niveles superiores al 20% anual, erosionando el poder adquisitivo de los españoles y minando la confianza en la economía. Para combatir la inflación, el gobierno de Adolfo Suárez adoptó una política monetaria restrictiva, que redujo la demanda interna y provocó una recesión. Sin embargo, esta política fue efectiva a largo plazo, y la inflación se redujo significativamente en los años 80.

España en Europa

Otro factor clave en la transformación de la economía española fue la entrada en la Unión Europea en 1986. La UE proporcionó a España acceso a los mercados europeos, lo que impulsó las exportaciones y atrajo inversión extranjera. Además, la pertenencia a la UE obligó a España a adoptar políticas económicas más ortodoxas y a reducir el gasto público, lo que mejoró la estabilidad macroeconómica del país.

Durante los años 90, la economía española experimentó un crecimiento sin precedentes, impulsado por la construcción y el turismo. La construcción de viviendas y la inversión en infraestructuras fueron particularmente dinámicas, gracias a la expansión del crédito y a los bajos tipos de interés. Sin embargo, este modelo de crecimiento basado en la construcción resultó insostenible a largo plazo, y la crisis financiera de 2008 expuso las debilidades del sistema bancario español y de la economía en general.

2008, el año de la crisis

La crisis financiera y económica de 2008 fue un punto de inflexión para la economía española. La burbuja inmobiliaria se desinfló, lo que provocó una caída del empleo y del consumo. Además, la exposición de los bancos españoles a los activos tóxicos y la falta de regulación efectiva del sector financiero agravaron la situación. Para hacer frente a la crisis, el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero adoptó medidas de estímulo fiscal y de reforma laboral, pero estas medidas no fueron suficientes para evitar una recesión prolongada.

Comienzo de la recuperación

En 2011, el gobierno de Mariano Rajoy tomó medidas más drásticas para reducir el déficit público y restaurar la confianza en la economía española. Estas medidas incluyeron recorte del gasto público, reforma laboral y medidas para sanear el sector bancario. Aunque estas medidas fueron dolorosas para muchos españoles, la economía española comenzó a recuperarse a partir de 2014, gracias a la mejora de la competitividad y al aumento de las exportaciones.

En la actualidad, la economía española se encuentra en una posición relativamente sólida. El crecimiento económico es positivo, pero todavía existen desafíos importantes. La deuda pública sigue siendo muy alta con el gobierno de Pedro Sánchez, y la productividad y la competitividad son relativamente bajas. Además, la incertidumbre política y económica en la Unión Europea y en el mundo en general plantea riesgos para la economía española.