Historia
Vikingos

Batalla de Fornelos: Así arrasaron los vikingos Santiago de Compostela

Existen numerosas historias sobre las conquistas vikingas a lo largo y ancho de la geografía europea. Sus enormes embarcaciones y sus dotes para luchar en el mar han sido motivo de estudio por muchos historiadores que otorgan a los nórdicos una especial virulencia en cada una de sus acometidas contra sus rivales. Los romanos ya los describieron como bárbaros, pero fue años después cuando demostraron su poderío marítimo a las poblaciones que se enfrentaron a ellos.

Corría el año 968 cuando el temible Gunrod, conocido también por Gunderedo, rey del mar, lanzó expediciones violentas contras las costas cántabras. En su afán por expandir territorios, este vikingo emparentado con Harald II de Noruega, llegó ese mismo año a las puertas de Santiago de Compostela.

Según la crónica medieval redactada en la diócesis de Iria Flavia, ‘Cronicón Iriense’, las embarcaciones de Gunrod entraron por la ría de Arosa, donde se encontraron un ejercito dirigido por Santiago Menéndez, obispo y noble de la ciudad. Con más de doscientas naves llenas de pobladores con ganas de conquista, el ejercito de Menéndez logró contener a los invasores durante un tiempo, pero el 29 de marzo una flecha acabó con su vida, y empezó el ascenso del terror vikingo en tierras gallegas.

Batalla de Fornelos

Desde hacía ya algunas décadas, los bárbaros vikingos ya asaltaban las costas gallegas para conseguir alimentos, joyas y más propiedades, pero no habían entrado a tierra como después de la batalla de Fornelos. 

Las embarcaciones vikingas desembarcaron por partes. Cien de esas naves marítimas se quedaron por la costa cántabra de Galicia, y atacaron Bretoña, defendida en Lugo por Hermenegildo. Este contuvo a los invasores, pero no pudo impedir que arrasaran las tierras de Bretoña a su paso.

Las otras cien embarcaciones se dirigieron al puerto de Xunqueira, para entrar en Santiago de Compostela. Allí, Santiago Menéndez, conocido por Sisnando, contuvo los ataques como pudo hasta que fue asesinado por una flecha vikinga el 29 de marzo. La batalla fue violenta y no pudieron impedir el despliegue posterior de las tropas bárbaras de Gunrod,

Durante casi tres años, Gunrod y sus tropas permanecieron en Galicia, matando, saqueando y destruyendo cualquier población que se encontraban a su paso, imponiendo el enorme poderío en el arte de la guerra de los vikingos noruegos desplegados por Galicia.

Una vez tuvieron todo lo que habían venido a buscar, en el 970 decidieron marcharse de estas tierras.

El ejercito de Gonzalo Sánchez

Cuando los vikingos de Gunrod llegaron a la costa para marcharse de Galicia con su enorme botín, un ejercito dirigido por el conde Gonzalo Sánchez, logró interceptarles e impedir que marcharan por el mar. Durante esta batalla, en los alrededores del río Ferrol, Gunrod resultó muerto y fueron quemadas la mayoría de sus naves. Gonazalo Sánchez mató a todos los vikingos que consiguió retener, en una cruenta batalla digna del siglo X.

Era el año 970, y los vikingos habían arrasado todo a su paso, pero finalmente no pudieron disfrutar de ese botín que habían conseguido. Los supervivientes que huyeron en sus embarcaciones navegaron hacia el sur y siguieron dando muestras de su poderío por las orillas del Duero.