Torra pide que acojan a menores inmigrantes en plena polémica por la agresión sexual de Santa Coloma
El número de menores no acompañados que han llegado a Cataluña se ha casi triplicado respeto al año anterior
El gobierno de Torra no quiere menores inmigrantes durmiendo en comisarías
El gran número de menores inmigrantes no acompañados que en los últimos meses han llegado a Cataluña procedentes mayoritariamente del norte de Marruecos, pone al gobierno de la Generalitat en una situación delicada. El número de plazas en centros de menores para acogerles es limitado, y la escasez de plazas ha llevado al Govern a distribuirlos en distintas comisarías de los Mossos, amontonados en el suelo, para dormir. Muchos de estos jóvenes se han escapado de las comisarías y ocupado pisos en distintos municipios, como el de la Avenida Generalitat de Santa Coloma, donde residían los ex tutelados y los menores no acompañados que hace unos días abusaron sexualmente de una joven a la salida del metro.
Da la casualidad que algunos de estos jóvenes acusados de la agresión a la chica y el apuñalamiento a su novio en el metro barcelonés, habían sido detenidos días antes por la policía por cometer un robo. Por todo ello, el ayuntamiento de Santa Coloma de Gramenet ha solicitado oficialmente al Govern que busque una solución inmediata a este problema de los menores no acompañados, ya que la situación empieza a ser insostenible y genera un problema de inseguridad añadido a los muchos que ya tiene el área metropolitana de Barcelona. Las quejas al gobierno catalán, además, también han llegado por parte de los Mossos, hartos de acoger a estos inmigrantes irregulares en sus instalaciones, ya que en muchas ocasiones son portadores de infecciones que provocan graves problemas de insalubridad en las comisarías.
Ante esta situación, el Ejecutivo de Quim Torra ha pedido a todos aquellos que con la llegada de barcos de refugiados del norte del Mediterráneo a Barcelona se ofrecieron para acogerlos en sus domicilios, que hagan lo mismo ahora, pero con los menores no acompañados (MENA). De esta forma, Torra pretende parchear una crisis importante que ha llegado a causar serios problemas de salud pública, hasta obligar al cierre de una parte de la comisaría de los Mossos del Eixample de Barcelona por un brote de sarna.
En lo que llevamos de año, el número de menores no acompañados que han llegado a Cataluña se ha casi triplicado respeto al año anterior. En un solo día, los servicios sociales han tenido que atender a diecisiete menores, que tras una travesía andando por el norte de Marruecos, han conseguido cruzar el estrecho y plantarse en España. Allí, tras pasar algunos días en centros de acogida, su viaje ha continuado hasta Cataluña, punto final de su recorrido para algunos y intermedio para los que quieren cruzar la frontera con Francia y llegar a cualquier otro país europeo.
De momento, la iniciativa de Quim Torra y su gobierno no está teniendo demasiado éxito. Los menores no acompañados que permanecen en Barcelona continúan cambiando de lugar de pernoctación prácticamente a diario. Para los Mossos, tener que acoger decenas de estos menores cada noche en sus comisarías se está convirtiendo en un problema operativo.
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