Sectores de Sociedad Civil Catalana plantean convertir la entidad en un nuevo partido constitucionalista
Sectores de Sociedad Civil Catalana (SCC) han planteado la posibilidad de transformar la asociación en partido. Se trataría de un nuevo partido constitucionalista centrado en defender a todos aquellos que no se sienten nacionalistas y cuyos derechos se están viendo sistemáticamente violados en Cataluña. El responsable de la iniciativa es José Ramón Bosch, antiguo presidente de Sociedad Civil Catalana y uno de los hombres que aún mantienen influencia en la asociación.
José Ramón Bosch, de hecho, abandonó la asociación “por razones de índole personal y profesional”, pero nunca se ha desligado de este colectivo que ha incrementado en los últimos tiempos su labor en la lucha contra las imposiciones lingüísticas y sociales de los separatistas en Cataluña. A José Ramón Bosch le sustituyó Rafael Arenas. Hoy en día, sin embargo, el nuevo presidente es José Rosiñol.
La evolución de la asociación para convertirse en partido, sin embargo, no es una idea compartida por todos los seguidores de esta asociación. De hecho, hay que recordar que en su propia página web destacan ellos mismos que se constituyen como una entidad que acoge a personas de distintas ideologías. Y el hecho de convertirse en partido podría obligar a tener que definir un camino ideológico más definido.
“Societat Civil Catalana es una asociación que tiene como objetivos promover, difundir y fomentar la cohesión y la convivencia entre los ciudadanos en Cataluña y de estos con el resto de los españoles. Promover, difundir y mantener la cultura catalana como parte inseparable de la cultura española común. Aunar los esfuerzos de todas aquellas personas y grupos que trabajan con los anteriores objetivos”, aclaran sus postulados fundacionales. Porque “Societat Civil Catalana quiere contar con los que creen en una Cataluña integrada en una España plural y que participan de nuestros objetivos. […] Es independiente y no está vinculada a ningún partido político. Quienes participan en Societat Civil Catalana lo hacen a título individual”, aclaran ellos mismos.
El debate sobre su posible cambio de estructura surge cuando más auge ha logrado la asociación. Especialmente tras el gran éxito conseguido en la organización de las movilizaciones del 19 de marzo y, este pasado mes de octubre, los días 8, 12 y 29, donde las manifestaciones contra los planes secesionistas del gobierno autonómico llegaron a ser secundadas por más de un millón de ciudadanos.
La asociación ha sido galardonada en 2014 por su labor en defensa de los derechos de los ciudadanos catalanes por el propio Parlamento Europeo, que les concedió el Premio Ciudadano Europeo, ante las críticas de los separatistas. Entre las grandes personalidades políticas cercanas a Sociedad Civil Catalana se encuentran algunos de los responsables de leer los manifiestos de esas dos manifestaciones. Dos personas de la envergadura de Mario Vargas Llosa y Josep Borrell.
Temas:
- Sociedad Civil Catalana
Lo último en España
-
La alcaldesa socialista de Biescas y candidata al Senado inaugura una fiesta al estilo Oktoberfest en pleno luto oficial por el accidente de Urda
-
Qué es Blocus, cómo se organizan y en qué ciudades están convocados los disturbios en España y el resto de Europa
-
El CEU confirma la muerte de Carlos Ortiz, director de Colegios, en la tragedia ferroviaria de Urda
-
Vox denuncia ante el Supremo que los familiares de los nacionalizados por falso exilio aún pueden votar
-
Vox se adentra en la acampada de Sol y muestra su lado más insalubre: «¡Qué mal huele!»
Últimas noticias
-
La alcaldesa socialista de Biescas y candidata al Senado inaugura una fiesta al estilo Oktoberfest en pleno luto oficial por el accidente de Urda
-
El robotaxi de Tesla en Austin ya circula hasta las 23:00 y Elon Musk revela su gran reto de noche: evitar «gatitos grises sobre asfalto gris»
-
La familia de Antonio Tejado cierra filas en la boda de su hermano: silencio sobre el caso y ausencia de María del Monte
-
La leyenda del Cholo
-
La Seguridad Social lo confirma: se abonará una ‘paga extra’ a los jubilados con más de 40 años cotizados para evitar recortes