España

Sánchez prepara el terreno aprobando todas las propuestas de las Mareas en Galicia

Las Mareas gallegas de Podemos consiguen aprobar los presupuestos de 2016 en Santiago con la ayuda del PSOE, la primera ciudad de las tres gobernadas por la confluencia gallega del partido morado. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ya prepara el terreno de cara a las próximas negociaciones con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, para formar Gobierno. Los socialistas estarían aprobando los presupuestos en las ciudades gobernadas por las Mareas, pese a sus diferencias programáticas y a algunos desencuentros.

Las seis abstenciones de los socialistas gallegos y del BNG en el pleno municipal de Santiago permitieron este martes la aprobación inicial de los presupuestos dejando de obstaculizar su tramitación para que las cuentas nuevas puedan salir adelante. El concejal socialista, Paco Reyes, defendió la abstención apelando a la «responsabilidad» ejercida por el equipo de gobierno, pero con la advertencia, eso sí, de que no se harían «corresponsables» de lo que se hiciese con las cuentas.

El alcalde de Anova, Martiño Noriega, respiró aliviado ante el cambio de postura del PSOE y aseguró que «tenía claro que se necesitaban unos nuevos presupuestos porque la prórroga dejaba la situación restrictiva». Las próximas ciudades que se pueden ver favorecidas por el viraje del PSOE son A Coruña y Ferrol. El alcalde de la primera, Xulio Ferreiro, ya ha dicho que la actitud del grupo socialista ha pasado del odio al amor en poco días y que será bien recibida si las negociaciones terminan con su apoyo.

El equipo de Ferreiro ya da por hecho que los socialistas les aprobarán este viernes los presupuestos para desencallar la situación al sumar sus votos con los del BNG, que ya anunció su predisposición a aceptarlos. Sin embargo, en Ferrol el pacto se ve más lejano. Aseguran que las relaciones entre el alcalde, Jorge Suárez, de Izquierda Unida y los socialistas son pésimas. Aunque viendo el acuerdo en Santiago y que en A Coruña las relaciones se han tornado más favorables, no descartan que a última hora se puedan sacar los presupuestos adelante, como las negociaciones para formar Gobierno en Madrid.

Sánchez e Iglesias han constatado que «a pesar de las diferencias de criterio» en torno sus posturas de partida, «comparten que es positivo que se normalice el diálogo entre ambos», después de que las negociaciones quedaran rotas a finales de febrero, unos días antes de la investidura frustrada del líder socialista. Ahora, Sánchez cede. Cede apoyos a las mareas para que aprueben presupuestos y sus gobierno puedan funcionar con normalidad, cede en apoyar las proposiciones no de Ley en el primer pleno del Congreso y también cede al no incluir a Ciudadanos en la reunión con Iglesias, prevista para antes de Semana Santa. Finalmente, los socialistas también cederán con Izquierda Unida, que este jueves se reúne con el PSOE sin presencia de su hasta ahora socio, Ciudadanos.

El líder de IU, Alberto Garzón ha asegurado que la reunión con los socialistas tiene como fin «explorar cualquier posibilidad que pueda abrir un gobierno construido desde la izquierda». Garzón ha opinado que es «necesario» que en la cita no esté el partido naranja porque «la relación tiene que ser con el PSOE», ya que considera imposible construir un gobierno progresista con la presencia de la formación de Albert Rivera.

Tal y como publicó OKDIARIO, los socialistas ya han mantenido conversaciones con los de Podemos en las que Sánchez, según fuentes cercanas, habría ofrecido a Pablo Iglesias formar parte de un Gobierno de coalición. Los socialistas no se quieren demorar y antes de Semana Santa esperan avances en las negociaciones.