España
Ofensiva contra Felipe VI

El referéndum de Podemos contra la Monarquía será al estilo Maduro: votarán los menores y no tendrá censo

La llegada de Podemos al Gobierno de España ha supuesto un nuevo impulso para sus aspiraciones antimonárquicas. El partido morado teledirige la plataforma que, el próximo 9 de mayo, celebrará en todo el territorio nacional un referéndum sobre monarquía o república. Los organizadores han aprobado que la consulta no se regirá por un censo oficial y que podrán votar los menores de 16 años.

Con Pablo Iglesias como vicepresidente, Podemos animó a los suyos a acudir a los encuentros celebrados por la plataforma ‘Consulta Popular Estatal Monarquía o República’ que está organizando la votación del 9 de mayo.

De su última reunión han salido elaborados tres documentos: una guía de trámites para la constitución de las mesas de votación, otro con los objetivos y tareas de sus grupos de trabajo y, por último, un protocolo para la jornada en cuestión.

Es en éste último donde se ha estipulado que la edad mínima para poder votar son los “16 años cumplidos el día de la consulta”. Este límite es una de las propuestas de Podemos para la reforma de la Ley Electoral y será aplicado a su particular referéndum republicano.

Lo organizadores reconocen que se trata de una “consulta no vinculante” y, por ello, no posee un censo previo: “Podrán emitir su voto todas las personas que lo deseen”.

Además, cada territorio deberá conseguir los materiales necesarios para la votación tales como mesas, urnas de plástico, sillas o pérgolas para protegerse de la lluvia.

Hasta la llegada del 9 de mayo, los equipos de trabajo irán preparando la jornada. Y ya han establecido tareas previas. Uno de sus objetivos es el de difundir la consulta “por todos los medios, canales y redes posibles para llegar al mayor número de personas”. Además, potenciarán su visibilidad en medios de comunicación.

Ocupación de la vía pública

Uno de los problemas que esperan encontrarse es la concesión del permiso para ocupar la vía pública. Por ello, detallan los lugares adonde deben dirigirse los responsables para conseguir la autorización de los ayuntamientos.

Además, piden a los organizadores que piensen lugares alternativos para poder instalar las urnas. Si no se consiguiese lugar para celebrar la consulta instan a que se difunda por todos los “canales y medios posibles la prohibición denunciando al gobierno municipal”.