España
Vox

Quero, la voz de Vox para desmontar el relato del PSOE en vivienda: contra los fondos buitre y la inmigración masiva a la vez

Quero gusta a la izquierda por su feroz crítica a los fondos buitre

Conocido como 'H', el madrileño ya forma parte del núcleo duro de Vox

  • Paula Ciordia
  • Especializada en política, Vox, ideología woke e inmigración. Reflexiono sobre tauromaquia en mi columna semanal 'Entre Pitones'. En 2025, fui corresponsal en la Ciudad del Vaticano durante el Cónclave que eligió a León XIV. Antes estuve como delegada en Aragón (2023-2025). Graduada en Periodismo y Filología Hispánica (Universidad de Zaragoza) y máster en Filosofía y Culturas Modernas (Universidad de Sevilla) | paula.ciordia@okdiario.com

Hacinamiento, casas patera, chabolismo del siglo XXI: Es el vocabulario que está imprimiendo en los jóvenes de izquierda y de derecha el diputado nacional de Vox, Carlos Hernández Quero, desde la tribuna del Congreso, y que se ha consolidado como una voz fuerte del núcleo duro de Santiago Abascal.

Conocido en su círculo más cercano como ‘H’, Carlos Hernández Quero se ha convertido en una de las voces emergentes de Vox. Según señalan fuentes del partido, es el líder de la primera generación de políticos formados en el seno de Vox y el elegido de Abascal para disputar a la izquierda uno de los terrenos que ha considerado propios: el de las dificultades de los jóvenes y las familias para acceder a una casa.

El desahucio de la anciana Maricarmen ha dejado en evidencia la falta de vivienda pública promovida por la izquierda tras más de seis años en el poder. Y es ahí donde el líder de Vox ha pedido al joven diputado convencer de que la solución al problema de vivienda no pasa por decretazos Maricarmen, ni poner techos a los alquileres, sino por construir más e importar menos inmigración.

«Una tesis que comienza a calar en los barrios, entre los trabajadores sumidos en una absoluta pérdida de poder adquisitivo», reconocen en Bambú. «Hablar del impacto de la inmigración masiva en la crisis de vivienda ya no es un escándalo, es una obviedad», señalan.

Los ‘decretos Maricarmen’

Quero calificó los decretos Maricarmen de «pan para hoy y hambre para mañana» en el Congreso de los Diputados, y sostuvo que no resuelve la emergencia habitacional, sino que la aplaza y la agrava. Según su argumento, este tipo de medidas puede aumentar la inseguridad jurídica y provocar que propietarios retiren viviendas del mercado.

La alternativa de Vox parte, por tanto, de incrementar radicalmente la construcción de viviendas. Quero reclama liberar suelo, reducir impuestos y eliminar trabas burocráticas para aumentar la oferta para facilitar el acceso de jóvenes y familias a su primera vivienda. Incluyendo avales públicos para que la juventud pueda afrontar la entrada. La formación considera que la vivienda social debe dejar de ser una política residual y convertirse en una herramienta para ampliar el número de propietarios.

Su diagnóstico parte de una idea central: España no tiene únicamente un problema de precios, sino de oferta. Vox sostiene que durante años se ha construido demasiado poco mientras la demanda ha aumentado, lo que ha terminado expulsando a una parte de los españoles del mercado.

Por ello, Quero reivindica la vivienda en propiedad como uno de los pilares de su propuesta política. «Sin casa no hay familia, y sin familia no hay patria» es una de las ideas que vertebran su discurso.

El discurso de Quero incorpora además un elemento que pretende diferenciar a Vox de la derecha tradicional: la crítica a los grandes fondos de inversión y al capital extranjero que adquiere viviendas. Al tiempo que señala la inmigración masiva como parte del problema, y la reemigración como parte de la solución. Una postura con la que busca llamar la atención de las clases más humildes radicadas en barrios desolados por la inseguridad.

El madrileño fue el primero de su promoción en el Instituto Superior de Sociología, Economía y Política (ISSEP), y actualmente figura también entre sus profesores.

Ahora bien, pese a ganar visibilidad en las últimas semanas, la notoriedad de Quero en el núcleo duro de Abascal comenzó a raíz de protagonizar actos en barrios populares, junto con la líder de Vox en Madrid y portavoz nacional de Agenda España, Isabel Pérez Moñino.

El salto de Quero como portavoz de Vivienda se hizo especialmente visible en el barrio madrileño de Aluche, hace justo un año, cuando comenzó a construir un discurso dirigido directamente a las clases populares, con referencias a los «poderosos» y a los fondos «buitre», un lenguaje poco habitual en la comunicación tradicional de Vox, pero que el diputado ha incorporado a su argumentario sobre vivienda.

Su tesis parte de una idea: el problema no se resuelve únicamente regulando los alquileres, sino aumentando la oferta, liberando suelo, reduciendo impuestos y facilitando que los españoles puedan comprar una casa.

El discurso de Quero tiene además una particularidad: combina sus críticas a los grandes fondos de inversión con el rechazo a la inmigración masiva. Vox sostiene que ambos fenómenos contribuyen, por distintas vías, a incrementar la presión sobre un mercado con una oferta insuficiente.

«Prioridad nacional» para la vivienda

La otra gran pata de su propuesta es la llamada «prioridad nacional». Quero ha sido uno de los encargados de defender esta posición en las negociaciones de Vox en las comunidades autónomas donde el partido ha alcanzado acuerdos de gobierno con el PP. En Andalucía, por ejemplo, el acuerdo de Gobierno entre PP y Vox contempla estudiar fórmulas fiscales para disuadir determinadas operaciones especulativas de fondos o sociedades que contribuyan al encarecimiento de la vivienda.

El programa de Vox plantea aumentar la oferta de vivienda mediante la liberación de suelo y una reducción de la carga fiscal. Entre sus propuestas figura facilitar la construcción, eliminar trabas burocráticas y reducir impuestos vinculados a la compra de la primera vivienda.

La formación también ha planteado eliminar el IVA y el ITP en la compra de la primera vivienda para españoles y recuperar la deducción por vivienda habitual. A ello suma un plan de construcción de vivienda pública, una reforma de la legislación para combatir la okupación y una rebaja de la fiscalidad que, según Vox, encarece tanto la compra como el alquiler.