España
Independencia de Cataluña

El presidente de la Corte italiana que decidirá sobre Puigdemont apoya los «Països Catalans»

Salvatore Marinaro, presidente y máxima autoridad de la Corte de Apelación de Sassari (Italia) donde la juez Plinia Clara Azzena permitió al prófugo Carles Puigdemont salir de Cerdeña hasta el 4 de octubre, fecha de la próxima vista en este tribunal, es un firme defensor de los «Països Catalans» (países catalanes), entelequia del independentismo que promueve el ex presidente de la Generalitat.

Mientras Azzena ejerce de responsable de la sección Penal y firmó la providencia que dejó libre a Puigdemont, por su parte Salvatore Marinaro viene presidiendo institucionalmente dicha Corte italiana desde el pasado año. Una funcionaria judicial del área penal al servicio de Azzena confirmó a OKDIARIO que Marinaro es actualmente el presidente de esta institución, conocida en el organigrama del Ministerio de Justicia italiano como Sección Independiente de Sassari-Corte de Apelación de Cagliari.

Este magistrado -también especializado en Derecho Penal- es una figura histórica del club Amatori Rugby Alghero. Y como tal fue entrevistado por el diario digital Alguer.it en el año 2011. En aquella entrevista, el ex capitán y buque insignia de esta entidad deportiva, mostró su apoyo a lo que llaman «Països Catalans». Lo hizo a la que vez promocionaba un torneo de rugby disputado hasta 2017 por clubes pertenecientes a esta quimera.

«Es un agradable evento. Nosotros compartimos una relación de especial amistad con toda la sociedad de los ‘países catalanes’, de la sociedad catalana. Participamos como fundadores en el Torneo de Rugby Quatre Barres, el torneo de las 4 bandas de la bandera catalana, que históricamente nos acompaña también como bandera de nuestra ciudad», señala ‘Tore’ Marinaro al entrevistador a pie de campo.

«Es un punto de particular orgullo salir a mantener este contacto con un grupo de chicos catalanes que vengan a Alguer y se maravillen de escuchar hablar catalán, de comunicarse con nosotros libre y plenamente. Todo esto es muy agradable», sostiene.

Asimismo, Marinaro explica al periodista de Alguer.it que él fue durante dos años presidente del Comité del Torneo Quatre Barres, una sociedad catalana con 6.000 socios y estructura en Barcelona, que también ha querido incorporar a Baleares y Perpiñán, apostando así por el «encuentro» de todos los catalanes, también «catalanes alguereses y catalanes franceses». Con esta competición, según el juez, se fomenta el turismo de catalanes en Alguer, haciéndola cada vez «más internacional».

Con esteladas

El Amatori Alghero, el club de rugby en el que el juez Marinaro es un auténtico icono, tiene vinculación con el independentismo catalán. Así consta en la hemeroteca de la prensa sarda, que recoge cómo directivos y jugadores del equipo participaron activamente en la celebración de una Diada secesionista en Alguer el 11 de septiembre de 2013.

Algunos de los miembros del Amatori Alghero fueron fotografiados ese día con banderas esteladas, símbolo del separatismo. Entre los asistentes no se distingue al juez Marinaro, pero sin embargo sí ha participado en otros actos de estos ambientes.

Por ejemplo, en 2012 viajó junto a su equipo a Tarragona para asistir a un acto de hermanamiento con equipos catalanes. El motivo de la expedición de la que formaban parte Marinaro y otras 40 personas era disputar la final del torneo Quatre Barres. Una organización que el juez presidió durante dos años, como reconoce en la entrevista que se adjunta a esta información.

Ramo de flores

Sin embargo, en aquel desplazamiento, también hubo espacio para gestos más que significativos: el propio juez participó en un coloquio sobre el futuro del alguerés (variante del catalán hablada en Alguer). Este enclave es la única ciudad con dicha «lengua catalana» en Italia.

En ese «intenso fin de semana», como lo titularon las crónicas del momento, incluso el juez fue protagonista de un homenaje a Pasqual Scanu, escritor sardo considerado impulsor del alguerés. Fue el propio Marinaro quien depositó un ramo de flores frente a la placa que recuerda a Scanu.

Carles Puigdemont, huido de la Justicia española desde 2017, fue detenido el 23 de septiembre en el aeropuerto de Alguer tras aterrizar en esta ciudad de Cerdeña procedente de Bélgica para participar junto a las autoridades locales en el Aplec Internacional Adifolk, considerada allí la «gran fiesta de la cultura catalana».

Oficio de Llarena

El pasado 24 de septiembre, Puigemont compareció ante la Corte de Sassari y la magistrada sarda Plinia Azzena, presidenta de la Sección Penal y colega de Marinaro, decretó su libertad sin medidas cautelares y le citó para el 4 de octubre a fin de que el tribunal decida sobre su situación procesal, ya que sobre Carles Puigdemont -sin inmunidad como eurodiputado hasta que resuelva el Tribunal General de la UE- pesa una euroorden de detención y entrega por parte del Tribunal Supremo español.

El magistrado del Supremo Pablo Llarena, que instruye la causa contra el ex presidente catalán en España, mandó un oficio el pasado jueves al Tribunal de Apelación de Sassari (Cerdeña) para que acuerde su entrega a España ya que la euroorden sigue «activa». Según recalcó el juez del Alto Tribunal, el eurodiputado ya no tiene inmunidad. Además, Llarena corrigió a la Abogacía del Estado, que comunicó al Tribunal General de la UE que la euroorden estaba suspendida.