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Congreso de los Diputados

Montero hereda 2 casas y 76.000 € sin pagar el impuesto de Sucesiones que Podemos quiere recuperar en Madrid

Podemos concurrió a las pasadas elecciones autonómicas del 26-M con la promesa de acabar con la bonificación al 99% del Impuesto de Sucesiones en la CAM.

La número dos de Podemos, Irene Montero, refleja en su última declaración de bienes publicada en el Congreso de los Diputados una herencia percibida, por importe de 76.000 euros y varias propiedades inmobiliarias, por la que no ha tenido que pagar el impuesto de Sucesiones que suprimió Esperanza Aguirre y que Podemos quiere recuperar para la Comunidad de Madrid.

Montero hacía pública esta semana la relación detallada de propiedades y cuentas bancarias de las que es titular. Entre ellas, las adquiridas en concepto de herencia tras el fallecimiento de su padre, del que la propia Montero aseguró que era un hombre humilde, mozo de cuerda en un almacén. Se trata de 2 viviendas de la que es propietaria al 50%, un almacén, y dos fincas -urbana y rústica- además de un importe de 76.109,82 euros en cuenta corriente bancaria.

La portavoz de Podemos recibió dicho patrimonio beneficiándose de las ventajas fiscales que ellos mismos proponen derogar. El programa de Podemos a las últimas elecciones autonómicas del 26-M recogía entre sus medidas de corte económico la supresión de las bonificaciones vigentes al impuesto de sucesiones. Un «privilegio» para «las grandes fortunas y rentas altas» que los de la formación morada consideran causante del «decrecimiento de la recaudación» que «perjudica mayoritariamente a los ciudadanos y ciudadanas con una capacidad económica media y baja, que son los que realmente presentan la necesidad de demanda de servicios públicos».

Esperanza Aguirre eliminó de facto el impuesto de Sucesiones en Madrid al bonificarlo al 99%

Madrid fue, bajo el gobierno de Esperanza Aguirre, la primera comunidad española de régimen común en eliminar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones entre familiares directos -padres, hijos, cónyuges y parejas de hecho- al suprimir casi de manera absoluta (al 99%) la cuota con la que se gravan este tipo de transmisiones patrimoniales.

Desde el año 2006, cerca del 95% de los madrileños no están obligados a tributar por este concepto. Al quedar excluidos de su pago las herencias por vivienda habitual -valorada en hasta 240.000 euros- además de un segundo inmueble que no supere los 150.000 euros y otras sumas de activos por importe total de entorno a los 50.000 euros, una vez descontadas las reducciones por parentesco y vivienda habitual.

Una política fiscal, la del PP, que a la luz de los hechos le ha venido a Irene Montero mejor que la suya propia y que, sin embargo, aspiraban a implantar en la Comunidad de Madrid si los resultados de los últimos comicios autonómicos no hubiesen representado una auténtica debacle para su formación.

En octubre de 2018, Podemos votaba en el Congreso de los Diputados contra la admisión a trámite de la proposición de ley con la que Ciudadanos perseguía suprimir el Impuesto de Sucesiones y Donaciones en toda España.