España
Ministerio del Interior

Marlaska destina dinero de Seguridad Ciudadana a embellecer fusiles antiguos para desfiles

Gastará 47.432 € en recambios de los armazones, el coste de 505 defensas extensibles

El Ministerio del Interior, dirigido por Fernando Grande-Marlaska, destinará 47.432 euros de Seguridad Ciudadana a embellecer 112 fusiles antiguos Mauser, modelo 1916 T. Y alega el gasto diciendo que es para mantener el orden público, cuando en realidad este material es para desfiles policiales.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), la mayoritaria, ha presentado ya una denuncia ante esta farsa con la que «se pretende malgastar un dinero con el que podrían comprarse hasta 505 defensas extensibles, tan necesarias en el Cuerpo».

La licitación fue publicada el pasado 22 de diciembre en la Plataforma de contratación del sector público. El órgano contratante es la Jefatura de Asuntos Económicos de la Guardia Civil. En concreto, Interior quiere que se le suministren «un mínimo de 112 armazones de madera» para dichos fusiles, «para uso en distintas unidades» de la Benemérita.

Lo que quiere son repuestos del armazón completo, fabricado en madera de haya, tanto cantonera como guardamanos, con un tratamiento exterior de aceite de teka, que se ensamblarán en las piezas metálicas de los fusiles, según consta en el pliego de prescripciones técnicas, que firma el comandante jefe de ingeniería.

El plazo de ejecución del contrato será de 3 meses, a contar desde el 1 de abril del 2026 o el día siguiente a la formalización del misma, si fuera posterior, y el coste del material no contará con financiación con fondos de la Unión Europea, según indica el anuncio.

Para garantizar la seguridad, dice

Es en el pliego de cláusulas administrativas, de 37 páginas, donde se justifica el gasto alegando que se necesitan estos armazones «para cumplir con los objetivos de mantener el orden público, garantizar la seguridad de los ciudadanos y proteger el libre ejercicio de sus derechos, contemplado en el programa de gasto de Seguridad Ciudadana», cuando lo cierto es que dichas armas no se destinan a estos fines, sino a los desfiles.

Acto seguido,  se recuerda en el pliego que «se debe dotar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de los medios técnicos, materiales y de las infraestructuras idóneas, que permitan el desempeño de sus funciones sin riesgo para su integridad, salvaguardando la seguridad de los ciudadanos».

Y se apunta que en la Guardia Civil se dispone de fusiles Máuser y que para «poder llevar a cabo la reparación de los que se encuentran averiados y mantenerlos operativos y en perfecto estado de funcionamiento, es necesaria la adquisición de repuestos para los mismos».

En el documento aparecen como firmantes el jefe del servicio de armamento y equipamiento policial, el jefe de la Jefatura de los servicios de apoyo, y el jefe del mando de apoyo.

«El problema que nos encontramos es que existe más preocupación por medios para desfilar antes que por dotar a los agentes de los medios necesarios para dar seguridad al ciudadano», señala indignado a OKDIARIO el artífice de la denuncia, Eugenio Nemiña Suárez, que es responsable jurídico de la AUGC, así como vocal del Consejo de la Guardia Civil y de la Comisión de Riesgos Laborales.

Por ello, este gasto ha sentado en la asociación mayoritaria de guardias civiles como un jarro de agua fría en pleno invierno, dado que los agentes de Seguridad Ciudadana carecen del material necesario para ejercer su trabajo y garantizarse su protección, tales como «vehículos, chalecos antibalas o defensas extensibles, las cuales se están retirando en algunas unidades para dárselas a otras porque no llegan para todos», según detalla Nemiña.

A lo que se suma también «el estado de las instalaciones donde trabajan, que son tercermundistas», tal y como denuncia.

Los agentes no dan crédito a este «derroche» para el «lucimiento de los desfiles» cuando existen tales necesidades en el Cuerpo y semejantes deficiencias que ponen en jaque tanto la seguridad ciudadana como la de los propios guardias civiles.

Denunciada esta incongruencia

La AUGC ha presentado una denuncia ante la Intervención general de la Administración del Estado subrayando que «no se corresponde con la realidad el justificar este gasto en motivos de seguridad ciudadana y orden cuando dichas armas no están destinadas a esos fines, sino a actos de protocolo», por lo que «existe una incongruencia manifiesta entre la motivación declarada en el expediente y la realidad fáctica del material a adquirir».

En ella, Nemiña detalla que el fusil Mauser modelo 1916 es «un arma de carácter histórico, cuya antigüedad supera el siglo», y que en la actualidad, el uso de dichas armas en la Guardia Civil se circunscribe «exclusivamente a funciones de representación, actos protocolarios, desfiles y ornato (como en el escuadrón de caballería o unidades de gastadores)», por lo que carecen de operatividad real para las funciones de «mantenimiento del orden público» o «seguridad ciudadana» operativa señaladas en la memoria.

Por ello, sostiene que justificar la compra de repuestos para armas de desfile bajo la premisa de garantizar la «integridad física» de los agentes frente a la delincuencia o para mantener el orden público supone «una falta de rigor en la motivación del acto administrativo» (artículo 35 de la Ley 39/2015), que podría vulnerar el principio de veracidad en el gasto público.

«Si bien el mantenimiento de material histórico o protocolario es un fin lícito, la utilización de plantillas o justificaciones genéricas de operatividad policial para este fin desvirtúa la naturaleza del contrato y la correcta asignación de los recursos del programa de Seguridad Ciudadana (132A), impidiendo conocer la finalidad real del gasto», apunta el responsable jurídico de la AUGC.

Además, pone el foco en que «la Guardia Civil ya cuenta con un elevado presupuesto para gastos protocolarios y representativos derivados de actos institucionales(131N.226.11 y 132A.226.11), donde encaja mucho mejor este tipo de gastos (ese es el fin para el que se reparan estas armas), y que dicho presupuesto es muy superior al que posee Policía Nacional (no hablemos ya de instituciones penitenciarias u otros)».

Así las cosas, la AUGC reitera que «no llega a comprenderse cómo es posible que la Guardia Civil desvíe dinero de material operativo necesario para Seguridad Ciudadana (con la escasez que hay de dichos medios por falta de presupuesto), para gastos que no se justifican».

La AUGC exige que se proceda de inmediato a la revisión y fiscalización del expediente de contratación (R/0093/X/25/2) y que en caso de apreciarse irregularidad en la justificación de la necesidad o en la elección de la aplicación presupuestaria, se adopten las medidas correctoras pertinentes para subsanar el expediente.

«Es vergonzosa la impunidad con la que se manipula la realidad sin consecuencias para los responsables», declara Eugenio Nemiña, recalcando que «no puede ser que con la falta de medios que sufren los agentes se despilfarre el dinero a dos manos y con mentiras».