España
Crisis migratoria

Marlaska autoriza vuelos con inmigrantes ilegales a Madrid en pleno caos por Filomena en Barajas

Los policías que han hechos los relevos en Canarias relatan viajes de hasta 12 horas hasta sus casas.

  • Alfonso Egea
  • Jefe de Investigación en OKDIARIO. Anteriormente fui responsable de la sección de Actualidad y Sucesos en Espejo Público, en Atresmedia. He publicado cuatro libros y actualmente colaboro en programas de televisión en Mediaset y en Telemadrid. Agradecido por tener el reconocimiento de la Policía Nacional de Madrid y la medalla al mérito de la Guardia Civil.

OKDIARIO ha tenido constancia de que al menos el jueves 14 y el viernes 15 dos aviones salieron de Canarias con destino a Madrid con gran número de inmigrantes ilegales llegados hasta las islas en pateras o cayucos. Marlaska ha seguido permitiendo estos vuelos aun cuando el aeropuerto de la capital sigue sumido en el colapso por las consecuencias del temporal Filomena.

Aunque los medios de comunicación no lo contemos a diario, la llegada de embarcaciones ilegales hasta las Islas Canarias no se ha detenido, ni por el agravamiento de la pandemia ni por el temporal de frío y nieve que ha asolado el país en los últimos días.

De hecho, los datos a los que ha tenido acceso OKDIARIO indican que al menos se han producido dos llegadas más durante las últimas horas. Una, a 400 kilómetros al sur de Gran Canaria, en la que se ha interceptado una embarcación con 18 personas a bordo y otra más, a unos 50 kilómetros al sur de la isla de Fuerteventura, donde una patrulla del Ejército del Aire ha detectado una embarcación neumática con 54 inmigrantes ilegales en su interior.

Estos datos ratifican lo que este diario viene contando desde que arrancó 2021: que el ritmo de llegadas de embarcaciones ilegales no sólo no ha decrecido, sino que se mantiene, y que de seguir así los inmigrantes ilegales que llegan a Canarias van a seguir haciéndolo a un ritmo de entre 2.000 y 3.000 personas al mes. De hecho, solamente durante la primera semana de 2021, se rozó el millar de personas llegadas de forma ilegal por mar hasta Canarias.

Con este panorama y una isla, Gran Canaria, especialmente saturada en lo que a medios de atención y alojamiento se refiere, se comprende que el Gobierno de España sigue permitiendo la salida indiscriminada de aviones desde Canarias hacia la Península con un importante número de inmigrantes ilegales a bordo.

Lo que llama especialmente la atención es que esta rutina para vaciar y aliviar la situación de las islas, negada hasta la extenuación por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, pero reconocida por el titular del Ministerio de Migraciones, José Luis Escrivá, sólo se ha detenido cuando todos los aviones se han visto obligados a no poder aterrizar en el aeropuerto de Madrid debido a la histórica nevada con la que Filomena asoló días atrás al centro de España, y especialmente a la capital. Por supuesto el aeródromo no fue una excepción y durante días estuvo cerrado a cualquier tipo de tráfico aéreo.

Un aeropuerto al 40% de su capacidad

El jueves día 14 el aeropuerto volvía poco a poco a funcionar, a un 40%, según declaraciones del propio ministro de Fomento, José Luis Ábalos. De hecho, desde el día 12 Barajas registró determinados vuelos, como por ejemplo el que trasladó a un nuevo equipo de policías nacionales hasta Canarias para seguir con la rutina de relevos activado como consecuencia de la crisis migratoria. Los turnos de este relevo, los que van y los que vienen, los componen unos 150 agentes aproximadamente y son ellos los que han asistido estupefactos al hecho de que, pese a las dificultades que aún tiene Barajas para operar vuelos, al menos dos aviones han salido el jueves y el viernes desde Gran Canaria con destino Madrid con inmigrantes ilegales a bordo.

Ha quedado absolutamente constatado a través de diversas fuentes que muchos de esos vuelos son esperados y atendidos en destino por organizaciones que se dedican a recoger a estas personas y trasladarlas a otras partes del país. Los que no se acogen a ese tipo de ayudas ya han previsto desde Canarias con quién contactar a su llegada a Madrid, bien para quedarse en la capital o bien para seguir su viaje. Todo está planificado, tanto, que contrastarlo con el viaje de uno de esos agentes que ha regresado de Canarias tras dos semanas de servicio produce cierta sorpresa. El agente en cuestión ha relatado a este medio el viacrucis que vivió personalmente en su viaje de vuelta desde Canarias.

El miércoles, este agente y sus compañeros esperaban pasadas las 11 de la noche poder salir del aeropuerto de Gran Canaria. El vuelo iba con retraso, normal teniendo en cuenta su destino: Madrid post Filomena. La hora prevista de llegada era casi las dos de la madrugada, pero al final no tocaron tierra hasta las tres y media.

¿Y qué pasó cuando los policías llegaron al aeropuerto de Madrid? Que la empresa que gestiona la carga y recogida de equipajes no trabaja por la noche. Conclusión, uno de esos agentes llegó a su piso en Madrid a las 7 de la mañana tras un periplo de más de 12 horas. Nadie ayudó a estos agentes. El Ministerio del Interior no estimó oportuno dotarles de medios o vehículos para que pudieran regresar a sus casas, pero al mismo Ministerio no le pareció que la mayor nevada registrada en 50 años en el centro de España fuera inconveniente como para detener el trasvase de inmigrantes ilegales desde Canarias a Madrid.