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TRIBUNALES

Malestar en el Supremo ante el colapso provocado por el bloqueo de Sánchez: «Los refuerzos no llegan»

Los refuerzos de letrados en las Salas Tercera y Cuarta no solucionan el déficit de jueces

El Tribunal Supremo funciona con un tercio de vacantes de jueces sin cubrir ante la preocupación de Europa

El Tribunal Supremo cierra 2024 entre un profundo malestar por el déficit de jueces ante el bloqueo de Sánchez para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), que tiene la capacidad de nombrar nuevos magistrados y suplir las vacantes. El Ministerio de Justicia puso parches a la situación aprobando este año un plan de refuerzo de funcionarios en vez de reemplazar a los jueces. Fuentes solventes señalan que la llegada de estos letrados a las Salas Tercera y Cuarta del Alto Tribunal no son suficientes. «Los refuerzos de los letrados ayudan, pero no hay nuevos jueces, es una desolación y no vemos movimiento a corto plazo», señalan fuentes consultadas por este periódico.

El cierre de despachos en el Tribunal Supremo se agrava cada día ante el bloqueo del Gobierno de Sánchez. Las jubilaciones, los fallecimientos y las excedencias están mermando la capacidad de recursos humanos dentro de la cúspide del poder judicial español. El malestar entre la magistratura es generalizado, ya que Sánchez lleva dos legislaturas sin atender las peticiones del Partido Popular para pactar una renovación del CGPJ.

Fuentes del Consejo aseguran que el Ejecutivo de Pedro Sánchez llegó a mostrar evidencias sobre un acuerdo para lograr la renovación. Las mencionadas evidencias fueron expuestas al ex presidente del CGPJ, Carlos Lesmes, pero todo quedó en papel mojado. El PSOE no está por la labor de reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ) para avanzar en la independencia de la Justicia, tal y como le pide el PP.

Faltan jueces, pero los procedimientos a resolver no disminuyen en el Supremo. De este modo, el Ministerio de Justicia tuvo que aprobar un programa de actuación para el refuerzo en el Gabinete Técnico del Tribunal Supremo la pasada primavera. Los refuerzos de funcionarios llegaron a las Salas Tercera y Cuarta con el objetivo de afrontar la sobrecarga de trabajo. Pero el refuerzo no ha sido suficiente, ya que los letrados pueden ayudar con cuestiones técnicas, pero en ningún caso pueden deliberar o dictar sentencias.

Una de las consecuencias más flagrantes de este déficit de jueces es la productividad del tribunal. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes de España, Félix Bolaños, aseguró en la última Comisión de Justicia del Congreso que el Tribunal Supremo acumula en torno a 1.000 asuntos con retraso. «Que no se nombren nuevos jueces repercute en el servicio a los ciudadanos», señalan fuentes consultadas.

Salas incompletas en el Supremo

La crisis de vacantes en el Supremo se agrava cada día ante el bloqueo de Sánchez. El Alto Tribunal está compuesto por un presidente interino y 79 magistrados. Las bajas han mermado el organigrama y actualmente el Supremo está trabajando sin el 30,3% de sus magistrados. Ninguna de las cinco Salas en las que se divide el Alto Tribunal está completa.

La Sala Primera de lo Civil no cierra el año con buen pie tras la excedencia voluntaria de Juan María Díaz Fraile este mes de diciembre. Según recoge la Ley de Demarcación y de Planta Judicial, esta Sala debería estar compuesta por 10 jueces, pero sólo hay siete magistrados en ejercicio. Le sigue la Sala Segunda de lo Penal, que tampoco está completa, existiendo una vacante sin cubrir.

Más afectada está la Sala Tercera, que se dedica a resolver los asuntos de Contencioso-Administrativo. Esta Sala ha sufrido más de una decena de bajas, a las que tendrán que sumar una más en febrero de 2024 por la jubilación de Celsa Pico. La Sala Cuarta de lo Social y la Quinta de lo Militar también se resienten y están trabajando con menos de la mitad de jueces que deberían tener.

Alerta de Bruselas a Sánchez

El deterioro del Supremo ha alertado a Bruselas. La Comisión Europea señaló en su último informe sobre el Estado de Derecho de la Unión Europea que «la falta de renovación del CGPJ está repercutiendo en el trabajo del Tribunal Supremo y del sistema de justicia en su conjunto». Como hiciera en dictámenes anteriores, Bruselas muestra su preocupación por la situación de la Justicia española bloqueada por el Ejecutivo de Sánchez.

También el Comisario de Justicia de la UE, Didier Reynders, se ha pronunciado sobre la situación de la Justicia en España tras reunirse con Félix Bolaños el pasado 4 de diciembre. «Está muy claro que faltan nombramientos», zanjó Reynders señalando en particular al Tribunal Supremo.