España
Crisis del coronavirus

Madrid avisó al Gobierno de Sánchez días antes del 8-M de que se desaconsejaban las concentraciones

Enrique Ruiz Escudero asegura que se remitió una instrucción de Salud Pública del día 5 de marzo que avisaba que de había que evitar concentraciones para no fomentar posibles contagios

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, ha asegurado respecto a las manifestaciones del 8-M que desde el Gobierno regional madrileño se remitió al Gobierno central una instrucción de Salud Pública regional avisando de que había que evitar concentraciones.

En declaraciones a ‘TVE’, recogidas por Ep, Enrique Ruiz Escudero ha reivindicado que la semana previa a la celebración del 8-M el Ejecutivo regional tomó decisiones para reducir riesgo de contagios, como el cierre de centros de mayores o la actividad docente en hospitales.

Respecto al caso de las concentraciones del 8-M y preguntado sobre unas declaraciones del ministro, Salvador Illa, relativas a la existencia de un informe de la Comunidad de Madrid que aludía a que se podía hacer «actividad normal», Ruiz Escudero ha dicho que esa información «no es correcta».

Así, el consejero Enrique Ruiz Escudero ha dicho que se emitió una instrucción de Salud Pública del día 5 de marzo que avisaba que de había que evitar concentraciones para no fomentar posibles contagios.

«Sabíamos que el número de casos crecía y la información se le pasaba al Ministerio», ha apostillado el consejero para insistir en que los días previos Madrid decretó las medidas anteriormente descritas. «Lo teníamos muy claro y si hubiéramos podido, hubiéramos tomado medidas antes», ha añadido.

Centros de día de Madrid

La clausura de los centros de día y las restricciones de las visitas a residencias de mayores fue decretado por la Comunidad de Madrid el 5 de marzo. Vino acompañada de la recomendación a la Iglesia Evangélica de cesar sus actividades, «ante la asociación de casos relacionados con este colectivo».

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid, que acató el cierre de sus centros de día impuesto por la Comunidad, fue un paso más allá y canceló varios viajes internacionales. Uno de los más destacados fue el vuelo a Bruselas donde el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y el concejal de Medio Ambiente, Borja Carabante, iban a presentar el plan de calidad del aire Madrid 360 a las autoridades comunitarias. Un viaje al que iba a acudir una amplia delegación de periodistas.

También se suspendió la asistencia a la feria internacional de turismo de Berlín para evitar llevar o traer el coronavirus de un país a otro. Al mismo tiempo varios congresos en la capital fueron anulados. En definitiva, Ayuntamiento y Comunidad de Madrid, a pesar de no tener los avisos de organismos internacionales como la OMS, sí emprendieron medidas para frenar lo que entonces era una epidemia.

Por su parte, el propio Ministerio de Sanidad antes del 8M, como ha desvelado OKDIARIO, pidió el pasado 6 de marzo a los organizadores de un congreso evangélico en la Caja Mágica de Madrid suspender este evento previsto del 19 al 21 de marzo por el riesgo de contagio que ya suponía el coronavirus. Así lo hizo en una carta firmada por la directora general de Salud Pública, Pilar Aparicio Azcárraga.

Sin embargo, dos días después, este mismo departamento adoptó un criterio diferente con las concentraciones del 8-M y el resto de actos de ese domingo. Para salvar las manifestaciones del Día de la Mujer en toda España relajaron la contundencia aplicada a los cristianos evangelistas.

A pesar de que días antes sí habían instando a la cancelación de una concentración de personas mucho más modesta, el Gobierno dio visto bueno a la manifestación de 120.000 personas por las calles de la capital a favor del feminismo. A través de la Delegación del Gobierno que lidera José Manuel Franco, el Ejecutivo dio luz verde. Este alto cargo socialista ya está siendo investigado en un juzgado por esos hechos.