España

Lío por los cargos: Sánchez quiere a Sevilla de ministro de Economía y Pablo le impone a Garzón

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quiere que el exministro de Zapatero, Jordi Sevilla, ocupe la cartera de Economía en un Gobierno presidido por él mismo. Desde que el Rey Felipe VI propuso a Sánchez candidato para intentar formar Gobierno, «en las pocas reuniones que ha mantenido el líder socialista no ha hablado de sillones», apuntan desde su equipo.

Sin embargo, fuentes conocedoras indican que antes de ser designado por el monarca hubo un encuentro entre el socialista y el líder de Podemos, Pablo Iglesias. En esta reunión, Iglesias le propuso un Gobierno de coalición PSOE-Podemos-IU con el consiguiente reparto de sillones. La Vicepresidencia es importante pero las carteras también, como la de Interior o Plurinacionalidad ya solicitadas en público por el de Podemos.

Sánchez destapó sus cartas y desveló que Jordi Sevilla podría ser un buen ministro de Economía. La respuesta de Pablo Iglesias fue un “no” rotundo, según las mismas fuentes, ya que se debía de incluir a Unidad Popular-Izquierda Unida en este Gobierno de coalición y qué mejor que Alberto Garzón que es economista para ocupar dicha cartera. Tras este contacto, ambos líderes no se volvieron a ver hasta este viernes. Iglesias sostiene el órdago y lo hace público. Un Gobierno de coalición y sí, los puestos son importantes, asegura sin recalcar nombres ni carteras. De lo contrario no hay más reuniones ni negociaciones.

Fuentes socialistas en el Congreso aseguran a OKDIARIO que Jordi Sevilla podría ser un gran ministro de Economía, porque “es trabajador y tiene mucha experiencia”. Sevilla es conocido como el ministro de Economía que instruyó en dos tardes al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Con esta famosa frase: “Se te nota todavía inseguro. Has cometido un par de errores, pero son chorradas. Lo que tú necesitas saber para esto son dos tardes de economía”, Sevilla convenció a Zapatero y años más tarde con su libro: ‘La economía en dos tardes: Un manual para todos, incluidos presidentes del Gobierno’, se metió en el bolsillo al actual secretario general socialista del que también ejerce como profesor. El exministro de Administraciones Públicas con Zapatero fue designado en su día uno de los miembros del llamado “comité de sabios” formado por Sánchez para elaborar el programa electoral del PSOE y desde entonces no se ha separado del líder socialista.

Sevilla dio trabajo a Sánchez cuando terminó Económicas

Jordi Sevilla preparó a Sánchez en temas económicos para la campaña de las generales y, a día de hoy, fuentes cercanas reconocen que es “imprescindible” en Ferraz. Tanto, que el último gesto del líder socialista fue incluirle en el equipo negociador que estas semanas se reúne con el resto de fuerzas para pactar un acuerdo de investidura. Ahora, Sánchez lo quiere ver en la cartera de Economía, apuntan las mismas fuentes. Pero también reconocen que no va a ser nada baladí con las negociaciones tan duras para poner de acuerdo a tantas fuerzas y que finalmente Sánchez logre llegar a La Moncloa. Tendrán que trabajar para que Podemos y Ciudadanos faciliten la investidura al socialista.

Sin embargo, fue Sevilla quien se fijó en Sánchez cuando era un estudiante recién licenciado en Económicas y buscaba trabajo. Sevilla, en calidad de responsable de la Secretaría económica del PSOE, acogió a Sánchez en el equipo en el año 2000. Fueron años duros, explican las mismas fuentes, cuando Sevilla estaba en plena pugna con Miguel Sebastián por ser relevante en el área económica del partido. Sánchez, junto a Antonio Hernando, ahora portavoz socialista en el Congreso, y el senador Óscar López, se incorporaron en el equipo para realizar el programa económico de las elecciones de 2004.

Sevilla ya veía con “buenos ojos” ser vicepresidente económico

Actualmente, el exministro estaría bien considerado por los suyos que apuntan que “no se parece en nada a Miguel Sebastián”, en referencia a que este último es “más liberal en sus planteamientos económicos». En una entrevista el pasado noviembre, el exministro ya contestó que si Sánchez se lo pedía “vería con buenos ojos” ser vicepresidente económico. También fue el único que aseguró durante la campaña que “bajar impuestos en la próxima legislatura no es una prioridad”. «No creáis a aquellos que dicen que van a bajar los impuestos porque no va a ser posible”, recordó Sánchez en campaña. En un principio, Sevilla se había comprometido a ayudar a Sánchez solo en la campaña de las generales, pero al conocer los resultados electorales y la dificultad que entraña formar Gobierno se mantiene junto al secretario general como miembro del equipo negociador. En caso de que Sánchez no consiga la Presidencia, los más cercanos reconocen que «volverá a la empresa privada, al sector de la consultoría, y ayudará al partido como hasta ahora ha hecho en casos puntuales”.