España
Crisis de la vivienda

José María Aznar sobre la vivienda en España: «Yo nunca sentí el derecho a tener una casa»

La vivienda se ha convertido en uno de los problemas que más preocupan a los españoles. Algo que se ha acentuado con el desahucio de Maricarmen hace unas semanas. Un caso que ha derivado en un sinfín de manifestaciones populares por toda España, además de la okupación ilegal de la Puerta del Sol y un adelanto electoral.

José María Aznar, expresidente del Gobierno y una de las principales caras del Partido Popular, tiene claro el modus operandi para atajar de raíz el obstáculo que supone acceder a la vivienda por los desorbitados precios del alquiler y de la compra.

En una entrevista concedida a The Objective en 2025, el fundador y presidente de la Fundación FAES defendió que se trata «esencialmente de una cuestión de oferta. Si no se construye, no se puede ni abaratar ni encarecer ni nada. Es que no hay oferta».

La fórmula de Aznar para arreglar el problema

Para el máximo mandatario español entre 1996 y 2004, nuestra nación no tiene «un problema de espacio», sino de «liberalización de políticas», por lo que ofreció incentivar la construcción de viviendas a través de ofrecer más terrenos y menos trabas a las constructoras.

Aznar apuntó que las políticas intervencionistas impulsadas por el Gobierno de Pedro Sánchez con «el funcionamiento de la economía libre han fracasado», y puso como ejemplo el establecer un tope a los precios del alquiler: «No funciona porque la gente deja de alquilar».

En este contexto, el expresidente ensalzó unos valores que estima básicos: «El derecho de propiedad es la base de la economía libre y de la democracia liberal». Por lo que, lógicamente, declinó las medidas que favorecen la okupación o el asalto a la propiedad privada, al enfrentarse al derecho del propietario y a lo que «un arrendador desea».

Sobre el arduo acceso para los jóvenes

Aznar reconoció que los jóvenes tienen «toda la razón para quejarse». No obstante, señaló el cambio de mentalidad en los últimos tiempos: «Cuando yo era más joven de lo que soy ahora, la vivienda era una expectativa; ahora es un derecho. Yo nunca sentí el derecho a tener una casa».

Al tratarse de un derecho, el exlíder popular consideró esencial «garantizar las posibilidades de que ese derecho se ejerza», por lo que estableció con firmeza la necesidad de liberalizar el suelo y favorecer la competencia para que los precios vuelvan a unos valores más normales, en vez de insistir con una «legislación disparatada».