Sánchez es el presidente que menos viviendas sociales construye: la mitad que Rajoy y una décima parte que las de González
Sánchez dijo que la suya sería "la legislatura de la vivienda" y que iba a "aumentar el parque de vivienda protegida"
El Gobierno de Pedro Sánchez es el Ejecutivo que menos viviendas sociales ha construido. En los ocho años que el líder socialista lleva en el poder, ha elevado la mitad de casas de este tipo que su predecesor, el popular Mariano Rajoy, y menos de una décima parte de las que hizo el primer jefe del Ejecutivo del PSOE, Felipe González.
Según los datos del Ministerio de Vivienda que encabeza la socialista Isabel Rodríguez, la producción de vivienda pública de Sánchez está incluso por debajo de la de Leopoldo Calvo-Sotelo, que apenas estuvo 22 meses al frente del Gobierno. El político de UCD construyó 213.709 casas de este tipo frente a las 78.735 del líder del PSOE.
En 2019, primer año de la administración socialista, el Gobierno sólo edificó 7.248 inmuebles protegidos. El año en el que más casas se construyeron fue en 2024. Entonces, pudieron erigirse hasta 14.371 casas de este tipo.
La cifra es especialmente sangrante si se compara con sus antecesores socialistas en el cargo. González hizo 1.057.506 casas de protección oficial. Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero, ahora imputado por organización criminal, tráfico de influencias, falsedad, delito fiscal y contrabando, elevó 498.982 casas con estas características.
La cifra de casas construidas por Sánchez también está por debajo de la de los dos presidentes del PP que ha tenido España. Y es que la administración central encabezada por José María Aznar hizo en ocho años de Gobierno 477.410 viviendas de protección social, mientras que el Gobierno de Mariano Rajoy construyó 105.424.
Bien es cierto que el tiempo en el cargo de cada uno de los dirigentes es diferente. Por tanto, para tener una visión real de la producción de vivienda, la medida más adecuada es la de viviendas de protección oficial construidas por cada año de gobierno. En este caso, el que sale peor parado también es el Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La producción de vivienda protegida durante el tiempo que Calvo Sotelo estuvo en el cargo era de 106.855 casas al año. Su período fue el más próspero en esta materia. En segundo lugar estaría el de González, cuya construcción anual estaba en torno a los 81.347 inmuebles. El podio lo completa Zapatero, con 62.373 viviendas de protección oficial por cada 12 meses. Por su parte, la media anual de la administración de Aznar era de 59.676 casas de este tipo al año, y la de Rajoy, de 17.571.
Estas cifras chocan con las declaraciones que ha venido haciendo Sánchez desde 2023. Una de las más recientes fue la que el presidente realizó en una entrevista en RTVE hace un año. Entonces dijo que «esta va a ser la legislatura de la vivienda».
Concretamente, aseguró que su «compromiso político con los ciudadanos y ciudadanas» iba a ser «aumentar el parque de vivienda protegida». Sin embargo, como los datos demuestran, no ha ocurrido.
Solución a base de decreto
Ahora, el Gobierno ha aprobado dos decretos sobre vivienda. Uno con las medidas que el Gobierno cree que podrá sacar adelante con el apoyo de los partidos conservadores que sostienen a Sánchez en La Moncloa, PNV y Junts. El otro incluye medidas exigidas por el Sindicato de Inquilinas y, previsiblemente, va más allá de lo que los partidos a la derecha del PSOE estarían dispuestos a convalidar en la Cámara Baja.
El primer decreto incluye:
- Protección frente a los desahucios ampliada hasta 2030.
- Regulación de alquiler de temporada y habitaciones
- Prohibición de la compra de casas por parte de fondos buitre hasta el 2028.
- Prórroga de dos años de los contratos en vigor que finalizan antes del 31 de diciembre de 2028.
Por otro lado, el segundo decreto incluye una medida que, a ojos del Ejecutivo, puede no suscitar tantos consensos entre los diferentes partidos que apoyaron la investidura de Sánchez: «Un acuerdo para la renovación automática de los alquileres, que irá en un segundo real decreto».