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Elecciones Madrid 2019

Errejón mete en su lista a dos candidatos premiados por Maduro con 150.000 $ por un libro

La lista electoral de Íñigo Errejón incluye a dos personas premiadas por el régimen chavista de Venezuela. Se trata de Carlos Fernández Liria, en el puesto 27 de la candidatura, y Luis Alegre que figura en la posición 30.

El candidato de Más Madrid a la Comunidad, Íñigo Errejón, ha metido en su lista electoral a la Comunidad de Madrid a dos filósofos afines al régimen chavista de Venezuela que en 2010 fueron premiados por el propio Nicolás Maduro con 150.000 dólares libres de impuestos.

Se trata de Carlos Fernández Liria, en el puesto 27 de la candidatura, y Luis Alegre, que figura en la posición 30. Ambos escribieron un libro llamado “El orden del capital” que gustó mucho en las filas chavistas. Ambos fueron distinguidos por ello con el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2010.

El 5 de diciembre de 2011, en la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, los ahora candidatos de Más Madrid acudieron a una gala en Caracas para recibir de manos de Maduro un premio que constaba de tres partes. «El premio consistirá en una pequeña pieza escultórica representativa, diseñada al efecto (una pluma), el certificado o diploma correspondiente y la cantidad de ciento cincuenta mil dólares (US$ 150.000), libres de impuestos», recoge la documentación oficial.

Entonces Maduro era ministro de Exteriores. Afirmó, como recogió EFE, que «en nombre de nuestro pueblo, de nuestras luchas, de nuestra historia, ratificamos el reconocimiento a hombres como ustedes que desde otras tierras, desde Europa, son capaces de resistir en la idea, en la confianza y en la fe de que otro mundo es posible y que lo vamos a construir”.

Fernández Liria, a su vez, padre de Eduardo Rubiño, número 13 de la misma lista, aprovechó para cargar contra el capitalismo. «La filosofía es un observatorio privilegiado para denunciar la barbaridad a la que nos ha conducido finalmente el capitalismo», declaró el premiado. “El capitalismo ha atacado a este planeta por tierra, mar y aire”, denunció.

Íñigo Errejón en Caracas en 2013.

La obra de estos españoles fue seleccionada entre 68 escritos. El jurado integrado por personas seleccionadas por el ministerio de Cultura se decantó por «El orden del capital» por «ser una pieza innovadora, profunda, rigurosa y con propósito transformadores».

No fue la primera vez que tuvieron vínculos con este certamen. Ya en 2006 estos investigadores se hicieron una mención honorífica en la primera edición del Premio Libertador con el libro “Comprender Venezuela y pensar en la democracia: El colapso moral de los intelectuales occidentales”.

Defensa de Maduro

Aunque ahora mantiene silencio sobre la crisis humanitaria en el país latino, Errejón viajó recientemente, a finales de 2018, a Latinoamérica. En el diario chileno The Clinic, defendió al régimen de Maduro. «El proceso político en Venezuela ha conseguido inmensos avances en una transformación de sentido socialista, inequívocamente democrática, donde se respetan los derechos y libertades de la oposición», puntualizó.

«Los venezolanos hacen tres comidas al día pese a la crisis que atraviesa actualmente el país», agregó y aplaudió la sanidad de Venezuela: «Le hacen radiografías gratuitas a gente que antes no lo podía pagar, no hay escasez de medicamentos, sino que existe un tráfico de estos productos que se compran subvencionados en Venezuela para ser vendidos más caros en Colombia». También negó la pérdida de peso de los habitantes por la falta de alimentos. Estas declaraciones le supusieron una lluvia de críticas de PP, Ciudadanos y Vox.

También fue muy llamativa la fotografía de Errejón en una manifestación de apoyo a Hugo Chávez mientras trabajaba para el gobierno a través de la célebre fundación germen de Podemos (CEPS, Centro de Estudios Políticos y Sociales). Firmó como secretario el cobro de 401.800 euros por asesorías al gobierno venezolano junto al presidente de la fundación, Alberto Montero Soler, profesor que le facilitó la famosa ‘beca black’ en la Universidad de Málaga. Este contrato le supuso un expediente del centro que quedó en suspensión cuando abandonó la institución. En todo caso, si quisiera volver a su puesto se estudiaría la propuesta de inhabilitación abierta.