España

ERC sigue a la gresca con JxCat: les acusa de alimentar la confrontación por cálculo electoral

Los independentistas siguen a la gresca. La convocatoria de elecciones en Cataluña ha desatado las hostilidades entre JxCat y ERC para arañar la mayor cantidad de votos entre las bases independentistas. Marta Vilalta, portavoz de Esquerra, ha acusado este lunes a JxCat de alimentar el «falso y estéril» debate de la confrontación por cálculo electoral y de olvidar así que el adversario del independentismo es el Estado.

«Algunos han llevado tan al límite la confrontación que han olvidado dónde está el adversario. Lo olvidan por puro cálculo electoral y es muy triste», ha asegurado en rueda de prensa telemática, destacando que para ERC el adversario es el Estado y nunca un independentista.

Para Vilalta, la negociación, el diálogo, los acuerdos y la resolución democrática del conflicto catalán no son vías «indisociables» con la confrontación democrática, la movilización popular, la actitud combativa y la persistencia.

Por ello, ha apelado a las fuerzas, entes y organizaciones independentistas a seguir «tejiendo complicidades, a hacer piña y a cultivar todas las vías», que pasan por generar consensos y por la fortaleza popular, trabajando a nivel internacional y reforzando las instituciones.

Tras asegurar que no descartan «ninguna vía democrática» para alcanzar la independencia, ha defendido que la mesa de diálogo entre el Gobierno central y la Generalitat es una buena herramienta para seguir abonando el diálogo y la negociación, pero no ha especificado cuándo se celebrará ni quién propondrá una fecha para dicha reunión: «Está a la espera desencallar esta convocatoria».

En relación a la gestión de la crisis del coronavirus, ha puesto en valor el trabajo de las conselleries de Salud y de Educación de la Generalitat y ha aplaudido que el Ejecutivo catalán «no haya dejado de tomar medidas y de implementar acciones» de protección y anticipación ante la pandemia.

Pelea por el control de los medios

La confrontación entre las dos fuerzas independentistas se agudizó el pasado mes de julio a cuenta del control de los medios públicos catalanes. Cuando acordaron la coalición, los dos partidos se pusieron de acuerdo para repartirse las direcciones de Televisió de Catalunya y Catalunya Ràdio con personas afines a sus postulados. Pero la incapacidad para renovar la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales, interina desde hace años ha provocado que el acuerdo de reparto vigente sea el de cuando ambas formaciones se presentaron conjuntamente por Junts pel Sí.

Entonces, bajo la presidencia de Carles Puigdemont, el PDeCAT -lo que ahora es JxCAT- se quedó la dirección de TV3 y la jefatura de informativos de la radio. En ambos sitios colocaron a personas de su confianza, el separatista valenciano Vicent Sanchis en la tele -reprobado por el Parlament- y Francesc Cano fue ratificado como máximo responsable de los servicios informativos de la emisora pública. En ese reparto a ERC le tocó la dirección de la radio, cargo que ocupa Saül Gordillo, y los informativos de la tele, donde colocaron a David Bassa. Estos nombramientos a dedo han provocado que la falta de diálogo entre ellos haya provocado críticas cruzadas y denuncias de falta de pluralismo o de ataques unos a otros.