ERC irá de la mano de Bildu: respaldará a Sánchez si acepta negociar con los proetarras

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ERC y Bildu pactan la abstención para permitir la investidura de Sánchez

Los movimientos de los separatistas no se han hecho esperar tras las elecciones del 10-N. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, los necesita y ellos siempre han actuado de una manera coordinada. En especial ERC y Bildu, quienes ya en el pasado cerraron acuerdos de actuación conjunta, en especial, para defender avances simultáneos hacia el separatismo en Cataluña y País Vasco. Pero ERC sabe que el PSOE pretende esconder sus negociaciones, sobre todo con los proetarras. Y Esquerra quiere que Sánchez asuma las negociaciones con ellos y con Bildu con plena naturalidad. Con pleno blanqueamiento, también de la formación de Arnaldo Otegi.

El blanqueamiento de los proetarras de Bildu en la televisión pública y el fomento de contactos entre el PSOE y ERC nunca han sido casuales. La estrategia de apoyo de las dos formaciones separatistas radicales (y, en el caso de Bildu, proetarra), ha sido pactada entre ellas y asumida por los socialistas como parte de su armazón de voto de cara a una posible investidura de Pedro Sánchez.

Hasta ahora, la estructura de negociación ha permitido a los socialistas un acercamiento indirecto muy cómodo de cara a la opinión pública: los socialistas no se ‘manchan’ tocando a los proetarras porque para eso ya cuentan con la coordinación a través de ERC en el Congreso. Exactamente lo mismo que ocurrió en Navarra: el PSE-PSOE no aparecía ante la opinión pública como negociador directo ante Bildu porque para eso tenia a Geroa Bai, que era -y es- la encargada de coordinar las negociaciones con los proetarras.

PSOE y Rufián

Las conversaciones entre el PSOE y el portavoz de los republicanos, Gabriel Rufián, han sido continuas en los últimos tiempos. Y fruto de ello, de hecho, surgió en la pasada negociación de investidura la confirmación prácticamente simultánea de la disponibilidad a abstenerse de ambas formaciones para facilitar la continuidad de Pedro Sánchez en La Moncloa.
Pero ahora, tanto los independentistas catalanes como los proetarras quieren un paso más. ERC quiere que se normalice esa negociación con Bildu. Y es que la fuerza de ERC se puede ver multiplicada ante su electorado en Cataluña si figura como el coordinador a escala nacional de los movimientos separatistas.

Y la fuerza de Bildu igualmente se puede disparar de cara a las elecciones vascas de junio de 2020 si aparece como un partido con presencia en Madrid y con capacidad para arrancar cesiones del Gobierno nacional. Sobre todo, si una de esas negociaciones incluye el traslado de los presos etarras a cárceles vascas. Porque Bildu, en preparativos ya de sus elecciones autonómicas, no quiere que ese tanto le puntúe al PNV en vez de a ellos.

18 diputados

Ahora ERC tiene 13 diputados. Y Bildu otros 5. Un total de 18 escaños que pueden ser decisivos en la formación de Gobierno de Sánchez. Ya en la anterior negociación de investidura, los 15 escaños de ERC y los 4 de Bildu salieron de la suma de voto para abstenerse y permitir a Pedro Sánchez una elección mucho más cómoda en una segunda vuelta de la investidura.

La postura de republicanos y proetarras supuso, así mismo, un capítulo más en las vías de presión a Podemos. Y es que, si los más radicales de la izquierda figuraban como capaces de apoyar a Sánchez, los argumentos de Pablo Iglesias para bloquear un Gobierno del PSOE se debilitaban de forma clara. Pese a ello la estrategia no triunfó.

Desde ERC nunca han ocultado los contactos con el PSOE de cara a la elección del próximo presidente del Gobierno. Es más, desde las filas socialistas se admitió sin grandes tapujos que ERC y Bildu funcionarían con una clara estrategia coordinada.

Los socialistas han dado orden de no mantener ningún tipo de contacto con Bildu. Pero lo cierto es que manteniendo la vía de contacto con ERC mantiene una coordinación indirecta con la formación de Arnaldo Otegi.

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