España

Los críticos del PSOE admiten no saber nada de Sánchez desde hace semanas

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

La relación entre Pedro Sánchez y los denominados ‘pedristas’ no atraviesa por su mejor momento.

Ni siquiera con aquellos que llevaron hasta el final su fidelidad al dimitido secretario general votando ‘no’ a la investidura de Mariano Rajoy aún en contra del mandato del Comité Federal, y que ahora se enfrentan a las consecuencias: sanción económica y destitución de los cargos en las distintas Comisiones parlamentarias.

Entre los afines a Sánchez en el Congreso se admite que los contactos son nulos desde hace semanas, es más, aseguran  desconocer el actual proyecto de Sánchez para la “reconstrucción” del partido, que él mismo anunció tras dejar su acta como diputado, el pasado 30 de octubre.

Fuentes de este sector se muestran convencidas de que el exdirigente socialista tendrá aún que “reposar” su propuesta, pese a que él mismo anunció que “el lunes”-por el 31 de ese mismo mes- cogería su coche para “recorrer todos los rincones de España para escuchar a los que no han sido escuchados, a los militantes y a los votantes de izquierda”.

Pese a esas intenciones públicas, el destino inmediato de Sánchez fue EEUU, en concreto Washington, donde participó en el Seminario Internacional Elecciones USA 2016 Trump vs Hillary, organizado por el Centro Interamericano de Gerencia Política, con la ponencia ‘El impacto de los resultados sobre Europa’.  Antes de partir, había publicado un tuit en el que mostraba abiertamente su apoyo por Hillary Clinton, luego objeto de comentarios en las redes tras la derrota de la candidata republicana.

Pero el malestar entre los partidarios del ex secretario general se sitúa sobre todo en la entrevista concedida por Sánchez a Jordi Évole, tan solo un día después de renunciar al acta. En esa entrevista, Sánchez admitía por primera vez que hubo conversaciones con los independentistas, que se equivocó al tachar de populista a Podemos, que infravaloró el movimiento que había tras Iglesias, que erró al pactar con Ciudadanos y que debió haber admitido la abstención de los nacionalistas.

Entre los ‘pedristas’ se admite el descontento por las declaraciones de Sánchez. Entre algunos, disgustó especialmente la condescendencia con Podemos, partido con el que el PSOE habrá de disputarse el liderazgo de la izquierda en la actual legislatura. Para otros, resultó inaceptable que el ex líder socialista asegurase que «Cataluña es una nación dentro de otra nación que es España».

El entorno del ex secretario general ha ido menguando desde su férrea defensa del ‘no es no’ a Rajoy. Entonces, ya algunos de sus más cercanos mostraron su reticencia a bloquear el gobierno de Mariano Rajoy, cuya consecuencia sería conducir inevitablemente a unas terceras elecciones.

Pero ese apoyo quedó en evidencia en la votación al candidato popular, en la que algunos fieles ‘pedristas’, como el portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, o su número dos, César Luena, acabaron acatando la disciplina de voto. El bando de los críticos se redujo a quince diputados, entre ellos los siete del PSC.

Desde su retirada de la escena parlamentaria, Sánchez ha tratado de ganar la atención mediática a través de Twitter. En esta red social, ha ido publicando en los últimos días distintos comentarios sobre la actualidad política, por ejemplo, para exigir al PP que retirase la candidatura de Fernández Díaz para presidir la Comisión de Exteriores.

También este miércoles ha recurrido a Facebook para indicar a la gestora cómo actuar con los diputados que rompieron la disciplina de voto. Tras haber fracturado al partido con su empeño en el ‘no’ a Rajoy, Sánchez pide ahora a la actual dirección socialista «que actúe en aras de la unión». «Ya ha habido sanciones pecuniarias, que son las establecidas en nuestro reglamento. Sumarle ahora a ello los ceses de portavocías y presidencias de los diputados del NO, no hace más que ahondar en la fractura que sufre el PSOE», escribe.