España
Accidente de trenes en Córdoba

La comisión que investiga la tragedia de Adamuz cree que la «rotura previa de la vía» provocó el accidente

Puente dijo que las vías dañadas se terminaron de renovar en mayo de 2025 y se sometieron a revisiones

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) maneja ya una hipótesis principal de la tragedia de Adamuz (Córdoba), donde se produjo el descarrilamiento de un Iryo y su posterior choque con un Alvia de Renfe provocó 45 muertes. El organismo dependiente del Ministerio de Transportes cree que el origen del incidente fue la «fractura del carril» previa al «paso del tren Iryo siniestrado».

La CIAF ha publicado este viernes una actualización de la nota sobre la investigación del accidente de Adamuz. En él, se asegura que «con la información disponible en este momento, se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento».

El comunicado que ha publicado la comisión que investiga el desastre de Adamuz pretende «completar y actualizar» los datos que se conocen sobre el accidente. Este documento se basa en «los primeros hallazgos de la investigación» y valora «los próximos pasos a seguir».

El organismo señala que, el día posterior al accidente, hicieron una «recopilación gráfica» del tramo del AVE a la altura de Adamuz. Concretamente, se centraron en «la zona de rotura del carril, correspondiente a una soldadura entre dos cupones de carril». Las vías, según ha informado el Gobierno esta semana, se terminaron de renovar en mayo de 2025 y se sometieron a cuatro revisiones en las que no se detectó ninguna anomalía.

«Muecas en la banda de rodadura»

A su vez, se analizaron las «ruedas del lado derecho» del Iryo, que habrían sido dañadas por la rotura del carril en el tramo de Adamuz donde se produjo la tragedia. Los primeros vagones del tren Iryo, que pasaron antes del que descarriló, muestran «muescas en la banda de rodadura».

Esas marcas «son compatibles con un impacto en la cabeza del carril», reza la nota de la CIAF. Además, subrayan que tiene sentido que ello se deba al «hecho de que el carril estuviese fracturado». Esa rotura produciría «momentáneamente un escalón entre los dos lados de la fractura, que golpearía la llanta de la rueda».

«En cualquier caso, esta hipótesis para explicar las marcas en las ruedas y el carril deberá ser corroborada por cálculos y análisis detallados posteriores», matizan desde este organismo.

La comisión también ha revisado trenes que pasaron antes de los trenes siniestrados. Y también han detectado muescas que evidenciarían que el carril estaba en mal estado antes de que se produjera el accidente: «Se han detectado muescas con un patrón geométrico compatible presentes en las bandas de rodadura de algunas ruedas derechas de tres composiciones diferentes que habían circulado por la zona con anterioridad al accidente».

Próximos pasos, a laboratorio

Ahora, la CIAF anuncia que pondrá en marcha los «próximos pasos en la investigación». En primer lugar, enviará las muestras del carril a un «laboratorio metalográfico» para analizar las posibles: «En cuanto a las causas de la rotura del carril, no se descarta ninguna hipótesis». Y, en segundo lugar, se procederá a la «descarga y análisis» de los registradores, es decir, los sistemas informáticos en los que aparecen los datos relativos a la circulación de los trenes, entre cuya información está la velocidad.

En todo caso, la CIAF aclara que «en ningún caso buscará determinar culpas o responsabilidades por los sucesos que investiga». Es decir, que sus conclusiones finales no determinarán qué administración o empresa es la culpable de la tragedia.