Chocolatada, desayunos y música mientras esperan a abrir un colegio ocupado
Sin ningún temor. Esa es la actitud que han mantenido delante de esta escuela a lo largo de toda la noche y la mañana mientras esperaba en la apertura del colegio electoral fraudulento. Dentro había familias y gente encargada de la organización del referéndum. Han repartido desayunos chocolate, café y bollería sin ningún miedo y en un ambiente puramente festivo. Han realizado cánticos separatistas y han hecho intervenciones y discursos ante la gente que han sido aplaudidas y coreadas sin la más mínima sensación de que hubiera algún control sobre sus actos ilegales y prohibidos por el Tribunal Constitucional.
A lo largo de casi dos horas han actuado como si se tratase de una pura acampada moviéndose con total libertad abriendo y cerrando las puertas de la verja como si el colegio fuese suyo.
El ambiente, tanto dentro como fuera, era de plena tranquilidad: han dispuesto sillas dentro y fuera para pasar las horas mientras esperaban a que llegase la hora de apertura de los colegios.
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