España
INVASIÓN A CEUTA

Ceuta sale a la calle harta del discurso del Gobierno y exige soluciones a la invasión migratoria: «¡Basta ya!»

Miles de ceutíes han salido este domingo a la calle para mostrar su enorme descontento con la gestión de la situación que atraviesa Ceuta después de la entrada masiva de inmigrantes del pasado 30 de julio y reclamar una respuesta de las administraciones. El origen de esta marcha multitudinaria radica en el cabreo de la población con el discurso del Gobierno, que se afana desde hace días en transmitir la idea de que la crisis ya ha terminado y que la Ciudad Autónoma ha regresado a la «normalidad», cuando la realidad es que más de 10.000 inmigrantes ilegales siguen deambulando por la zona y hasta han creado un asentamiento repleto de chabolas en la playa del Trampolín.

La plaza de la Constitución ha sido el epicentro de una multitudinaria manifestación convocada por las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú junto a la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos de Ceuta bajo un mensaje que se ha repetido durante toda la tarde: «¡Basta ya. Ceuta no se rinde!», seguido de otros como «¡ilegales expulsión!» y «¡Sánchez dimisión!».

Más de 10.000 personas, según los organizadores, han participado en una protesta que ha reunido a ciudadanos de distintos barrios, edades y que ha transcurrido sin incidentes durante más de una hora.

La movilización llega después de unos días en los que inmigrantes han permanecido en distintos puntos de la ciudad después de que el 30 de julio saltaran la valla que divide Ceuta con Marruecos. El pasado 3 de agosto todavía había centenares en lugares como El Sarchal, además de personas escondidas en zonas montañosas o rocosas.

La presencia de inmigrantes en las calles y barriadas, la falta de comida y bebida entre quienes habían optado por no regresar a Marruecos y la presencia de militares habían generado inquietud entre algunos vecinos. El CETI se encuentra saturado, con más de mil residentes pese a disponer de 512 plazas.

Ese malestar ha estado presente este domingo en una concentración en la que los asistentes exhibían banderas de España y de Ceuta y han coreado consignas como «¡Basta ya!», «¡Ceuta no se rinde!», «¡ilegales, expulsión!» y «¡Sánchez, dimisión!», esta última acompañada de insultos contra el presidente del Gobierno.

El momento central de la protesta ha llegado con la lectura del Manifiesto por la Unidad de Ceuta, a cargo del presidente de la Comunidad Hindú de Ceuta, Ramesh Chandiramani, en representación de las cuatro comunidades religiosas y de los vecinos convocantes.

«Ceuta es España»: el manifiesto apela a la convivencia

Tras sonar el himno de España, Chandiramani ha comenzado el documento con una declaración: «Ceuta es España». «Somos ceutíes. Somos españoles. Y defendemos nuestra españolidad desde la unidad, desde la convivencia y desde el respeto mutuo», ha añadido.

El manifiesto ha definido la situación actual como «extraordinariamente crítica» y ha denunciado que Ceuta ha sufrido «una violación de la integridad territorial». Ante ello, los convocantes reclaman al Gobierno español, a las instituciones europeas y al conjunto de las administraciones públicas una respuesta «inmediata, decidida y proporcionada».

Entre sus peticiones figuran más medios humanos y materiales, una atención prioritaria a las fronteras y una respuesta estable para garantizar la seguridad, la asistencia humanitaria, la protección de los servicios públicos y el bienestar de los ceutíes. «Ceuta no puede afrontar sola una situación que supera ampliamente sus capacidades y que afecta al conjunto de España y de Europa», recoge el manifiesto.

Al mismo tiempo, las comunidades convocantes han querido desvincular sus reivindicaciones de cualquier rechazo hacia las personas que han llegado a la ciudad. «Esta llamada no nace del rechazo a nadie, sino de la responsabilidad hacia todos», ha señalado el encargado de leer el manifiesto, que ha defendido la necesidad de preservar tanto la dignidad de las personas como la seguridad de la población y la cohesión social. Las comunidades cristiana, musulmana, hebrea e hindú han manifestado su voluntad de formar parte de la solución y han apelado a valores como la paz, la fraternidad, la solidaridad, la justicia y la ayuda al prójimo.

Entre los asistentes se encontraba el presidente de Ceuta, Juan Vivas, acompañado por integrantes de la Asamblea y representantes de distintos grupos políticos. Una de las ausencias más destacadas ha sido la del delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, cuya «dimisión» han reclamado a gritos algunos de los manifestantes.

«Ceuta no se rinde, Ceuta no se divide y Ceuta no pierde la esperanza», ha sido el mensaje final de los convocantes, antes de concluir con: «Viva la convivencia. Viva Ceuta. Viva España».

El Rey mantiene su compromiso de visitar Ceuta

La protesta también ha dejado peticiones para que Felipe VI visite la ciudad. Algunas personas han reclamado la presencia del monarca en Ceuta, una visita sobre la que Juan Vivas aseguró esta semana que existe un compromiso por parte del Rey. «El rey está comprometido con la visita a Ceuta y la hará porque el rey cumple sus compromisos», afirmó tras su reunión con el monarca en el Palacio de Marivent.

Desde el Gobierno han asegurado que el Rey visitará Ceuta «cuando sea oportuno» y que lo hará «en coordinación con el Gobierno». Al parecer, el Rey Felipe VI quiso ir a Ceuta en plena invasión, pero Sánchez se lo prohibió.