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Ceuta

El caos migratorio en Ceuta desborda a Marlaska: se detectan tres intentos de salto masivo en 72 horas

El vídeo de uno de los intentos muestra a decenas de inmigrantes ilegales huyendo en las inmediaciones de la pedanía ceutí de Benzú

En esta ocasión la Gendarmería de Marruecos sí ha intervenido para evitar la entrada de decenas de personas

En el último de los intentos los inmigrantes ilegales llegaron hasta la valla fronteriza del espigón

  • Alfonso Egea
  • Jefe de Investigación en OKDIARIO. Anteriormente fui responsable de la sección de Actualidad y Sucesos en Espejo Público, en Atresmedia. He publicado cuatro libros y actualmente colaboro en programas de televisión en Mediaset y en Telemadrid. Agradecido por tener el reconocimiento de la Policía Nacional de Madrid y la medalla al mérito de la Guardia Civil.

Ya han pasado cuatro meses desde el asalto masivo de inmigrantes ilegales a la valla de Ceuta pero la situación en la ciudad autónoma, y lo mismo sucede en Melilla, sigue siendo complicada. Si no que se lo digan a los vecinos de la pedanía ceutí de Benzú, quienes desde el pasado fin de semana han sido testigos de al menos tres intentos de asalto a la valla fronteriza a través de esta zona al norte de Ceuta.

Precisamente uno de estos asaltos fue grabado en vídeo, es el que muestra OKDIARIO en este artículo y es lo que demuestra que, pese a una aparente normalización en las relaciones entre España y Marruecos, las fronteras de Ceuta y Melilla siguen siendo zonas vulnerables y objetivos prioritarios de los inmigrantes irregulares que quieren entrar en territorio europeo a través de las dos ciudades autónomas.

La diferencia ahora es que mientras la frágil relación entre España y Marruecos se mantenga la colaboración de la Gendarmería marroquí es clave para frustrar este tipo de entradas masivas. Las autoridades marroquíes han hecho en esta semana más de lo que hicieron durante todo el tiempo que duró el asalto masivo a la valla de Ceuta del mes de mayo, en el que entraron entre 10.000 y 12.000 personas. Si entonces no solamente no opusieron ningún tipo de objeción a la llegada de miles de personas a la playa del Tarajal, sino que los organizaron y les abrieron las puertas de la frontera para que llegaran libremente a España, ahora se han comportado de forma radicalmente distinta.

Vigilancia y concertinas

En los intentos de salto de esta semana han activado las sirenas de alarma, han perseguido a los inmigrantes ilegales que corrían por su territorio y han advertido a los guardias civiles españoles de la llegada de personas a nado a través del espigón de la zona norte de Ceuta. Esa colaboración, la instalación de las concertinas ordenadas por el Ministerio del Interior y una serie de obstáculos colocados en el agua y el espigón para dificultar su escalada, hicieron el resto.

También hay que tener en cuenta una diferencia nuclear con los hechos ocurridos en mayo: mientras en la playa del Tarajal se acumularon miles de personas en su inmensa mayoría marroquíes, en los intentos de saltos de la valla del norte de Ceuta lo que las autoridades se encuentran son varones adultos de origen subsahariano, con quienes los policías marroquíes se emplean de manera bien distinta que con sus nacionales.

¿Y de dónde han salido estas personas? Fuentes de la Guardia Civil consultadas por OKDIARIO confirman que de un tiempo a esta parte se ha detectado un aumento de personas de origen subsahariano que ronda la frontera, bien porque no han podido acceder a un pasaje en una patera por falta de dinero, bien porque si en el intento de asalto de mayo fueron repelidos por las Fuerzas del Orden españolas, se quedaron en los montes cercanos a la frontera esperando el momento oportuno para intentar saltar a Ceuta.

La situación de Ceuta y Melilla parece haber mejorado, sobre todo tras la crisis del Gobierno de Pedro Sánchez que acabó con la destitución de Arancha González Laya como ministra de Exteriores. No fue hasta su salida del Ejecutivo que Rabat accedió a reconducir unas relaciones muy deterioradas tras la acogida por parte de España del Líder del Frente Polisario sin previa advertencia a Marruecos.

Ahora la colaboración fronteriza entre ambos países se ha reactivado, pero por si acaso España ya ha aprobado un plan millonario para fortalecer los vallados que nos separan de Marruecos. Se van a dedicar cerca de 10 millones de euros a mejorar la seguridad de unas vallas que ocupan unos 20 kilómetros de territorio entre Marruecos y España.

La mejora de estas instalaciones disuasorias no llega en cualquier momento sino inmediatamente después de la evidente demostración de debilidad que protagonizó esta frontera en mayo. La justificación de la mejora de esta frontera deja clara la necesidad de acometer esta obra entre otras medidas: “por su emplazamiento al aire libre y, además, por los ataques e intentos de asalto de que son objeto con bastante frecuencia, es preciso contar con un adecuado sistema de mantenimiento a fin de que se garantice su funcionamiento y operatividad”.