España
La tesis de Pedro Sánchez

Así define la RAE a un ‘negro’: “Persona que trabaja anónimamente para el lucimiento y provecho de otro”

  • C. Cuesta, M. Cerdán, S. Sanz y M. A. Ruiz

“Persona que trabaja anónimamente para lucimiento y provecho de otro, especialmente en trabajos literarios”. Eso es un ‘negro’ según la acepción número 17 que recoge el diccionario de la Real Academia Española.

La expresión es de origen francés. Surgió con el boom de los folletines del siglo XIX, producción literaria que sería el equivalente a las series de televisión de nuestra época. Fue entonces cuando se empezó a llamar négrier (negrero) al autor que firmaba la obra y nègre (negro) a quien realmente la elaboraba, pero no se llevaba los honores del reconocimiento público.

El mayor ‘negrero’ de entonces fue Alejandro Dumas, autor de “Los tres mosqueteros” y tantas otras novelas de consumo de masas. Dumas montó una industria de negreros que desplegaban sus habilidades a su cargo. Algunos intentaron brillar con firma propia, como Gérard de Nerval, pero nunca alcanzaron el estrellato.

A la inversa, en España, el valenciano Vicente Blasco Ibáñez ejerció durante algunos años de ‘negro’ del entonces folletinista decimonónico Manuel Fernández y González.