España

Alonso acusa a Sánchez de no tener agenda y teme «que haga suya la de los independentistas»

El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que, a falta de «una agenda propia» y de «rumbo», no haga suya «la agenda de los nacionalistas, radicales e independentistas que le apoyaron en la investidura para echar a Mariano Rajoy de la Moncloa». Además, ha censurado «el cambio de posición» del PSE-EE en materia de acercamiento de presos, y le ha acusado de haber «comprado ya las tesis de la izquierda abertzale».

Alonso, que ha participado este domingo en la localidad alavesa de Llodio en la celebración del ‘Día de Galicia en Euskadi’ junto al secretario general del PP de Galicia, Manuel Tellado, ha afirmado que hay «un tensionamiento nacionalista no solamente en Cataluña», sino «también ahora en el País Vasco». Así, ha denunciado la «deriva hacia posiciones más radicales por parte del PNV en la confluencia con EH Bildu, tanto en la ponencia de autogobierno del Parlamento vasco, donde están alumbrando el proyecto de un estatuto soberanista apoyado en el derecho de autodeterminación, como en la expresión social en las calles a través de Gure Esku Dago».

En ese sentido, ha censurado la presencia de cargos institucionales «muy importantes y de toda la dirección del PNV» en la cadena humana de Gure Esku Dago a favor del derecho a decidir del pasado fin de semana, «un movimiento que quiere dividir a la sociedad, que busca etiquetarla, y que ya quería etiquetarla el otro día señalando a aquellos bares que les apoyan y a los que no».

Alonso ha mostrado su «inquietud» ante el futuro que prevé y ha afirmado que, en ese contexto, «se hace más importante que nunca que una fuerza política como el PP, que tiene capacidad para vertebrar España, mantenga una posición de fortaleza».

Según ha considerado, la «posición de fortaleza» del PP es «decisiva no solamente para trabajar por un proyecto integrador de España, sino también para frenar estas amenazas que caen sobre la sociedad vasca y navarra, y que están sufriendo ya en Cataluña».

El congreso extraordinario y el nuevo líder

Alonso se ha referido al congreso que celebrará el PP el próximo mes de julio para elegir a su nuevo líder para señalar que los populares están «ante un proceso muy importante para nuestro futuro».

«Hay que pensar que no solamente es importante para nuestro futuro, porque si el PP sale fuerte y unido es una fuerza de referencia esencial también para el equilibrio político en España y para poder construir un proyecto vertebrador en el que quepa todo el mundo en nuestro país», ha afirmado.

Por tanto, ha dicho que, «pase lo que pase, nosotros estaremos unidos y fuertes después de este proceso, para construir una alternativa que realmente sea la que siga teniendo capacidad de vertebrar España y darle un proyecto».

«Sánchez, sin agenda y sin rumbo»

En ese sentido, ha criticado que el Gobierno de Pedro Sánchez «ha llegado como un gobierno en negativo para echar al PP y a Mariano Rajoy, pero ha llegado sin proyecto y sin rumbo».

«El PSE ha cambiado su posición en política penitenciaria y ha coincidido su posición por primera vez con la izquierda abertzale para quitar la exigencia para que los presos de ETA puedan obtener beneficios penitenciarios excluyéndoles de un arrepentimiento y de la colaboración con la justicia para ayudar a que se esclarezcan los más de 300 asesinatos que están sin resolver», ha criticado.

El «riesgo» de que Pedro Sánchez «haga suya la agenda de los nacionalistas», ha dicho, «lo estamos viendo también en los guiños y gestos que se están haciendo hacia los partidos independentistas en Cataluña y en el cuestionamiento de nuestra propia Constitución, lo cual constituye un error básico y de arranque del Gobierno de Sánchez».

«Las prioridades de Pedro Sánchez parecen ser las prioridades de los nacionalistas en Cataluña y en el País Vasco», ha dicho, para preguntar a los socialistas por qué «toman como una prioridad» el cambio de la política penitenciaria y si tienen «algún tipo de pacto oculto a cambio de la investidura».