Memoria Democrática

Alexandre Pupo, el nuevo gurú comunista de Sánchez para conquistar el voto joven de la izquierda radical

Alexandre Pupo es el secretario general de la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ)

Pupo es ex asesor de Lula da Silva y mantiene una estrecha relación con la dictadura cubana

Pedro Sánchez y Alexandre Pupo.
Pedro Sánchez y Alexandre Pupo.
Paula Ciordia

El joven brasileño Alexandre Pupo, ex asesor del presidente Lula da Silva, se ha convertido en el nuevo gurú de Pedro Sánchez para conquistar el voto joven de la izquierda radical, así como nexo entre el mandatario brasileño, con quien el socialista español mantiene relación desde hace más de una década. Pupo es secretario general del Organismo Iberoamericano de la Juventud (OIJ), el único organismo internacional dedicado exclusivamente a la juventud en este ámbito.

La relevancia que este treintañero comunista está tomando en la estrategia de Sánchez para captar el voto de los jóvenes, poniendo el foco también en los próximos votantes de Iberoamérica, nacionalizados gracias a la Ley de Memoria Democrática. Allí la izquierda tiene un buen caladero de votos gracias al discurso del exilio, fomentado por la presidencia del Gobierno español, uno de los pilares de la ley.

«El OIJ es un instrumento perfecto para que Sánchez logre conectar con la juventud iberoamericana. Es uno de los grandes escaparates institucionales para dirigirse a las nuevas generaciones al tener representación todos los países iberoamericanos a través de los ministros de Juventud de cada uno de ellos», advierte un alto representante de diversos organismos internacionales a OKDIARIO, quien alerta que desde su fundación (en 1992), la OIJ «se había mantenido neutral».

«Desde que el ex asesor de Lula tomó el cargo a finales de 2024 en Madrid, este organismo ha sufrido un giro radical hacia la extrema izquierda», señalan las mismas fuentes consultadas por OKDIARIO. Se convierte de facto «en el nuevo Foro de Sao Paulo juvenil, donde cada vez España está tomando más influencia», añade.

Diversas organizaciones, como la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia, han exigido su dimisión. Critican que Pupo «se está sirviendo de su cargo para politizar el organismo, usándolo como un instrumento para llegar a la juventud con el fin de blanquear a Cuba y a las tiranías y demonizar a EEUU».

«Esto explica la proximidad cada vez mayor de Pupo con Sánchez y la firma de colaboraciones entre el Gobierno de España y el OIJ», razona en el contexto de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará a finales de año en España.

«Pupo está convirtiendo la organización en un foro para el nuevo socialismo y comunismo, gracias a la estrecha colaboración en sus años como asesor de Lula da Silva y el resto de líderes del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla, desde el presidente de Colombia, Gustavo Petro, hasta el heredero de la dictadura cubana, Miguel Díaz-Canel», señala.

En marzo de 2024, sólo un año antes de ser nombrado secretario general de la OIJ, Pupo fue el encargado de las conclusiones y recomendaciones del ultraizquierdista Grupo de Puebla, celebrado en Bolivia, que reunió, entre otros, al socialista José Luis Rodríguez Zapatero o al ex presidente de Argentina, Alberto Fernández. No hay que olvidar que el Grupo de Puebla ha respaldado la revolución cubana y al gobierno de Maduro, así como es crítico con las sanciones impuestas por EEUU y la UE.

El gurú de Sánchez, defensor ferviente del castrismo

La última gota que ha colmado el vaso ha sido la participación de Pupo como secretario general del OIJ en el Convoy Nuestra América, la flotilla cubana que arribó a la isla, en la que participaron desde España miembros de Sumar, Bildu y Podemos. Su objetivo era denunciar el embargo casi total de EEUU y enviar «ayuda humanitaria para mitigar las carencias cotidianas» de los cubanos, «agravadas por el bloqueo de la entrada de combustible venezolano».

A la llegada a La Habana, Pupo se reunió con el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en un encuentro en el que estaba el diputado podemita Gerardo Pisarello y que el propio Díaz-Canel divulgó en sus redes un mensaje de agradecimiento por la «hermosa movilización solidaria», reiterando «el firme compromiso en la victoria».

Imagen de X de la cuenta de Miguel Díaz-Canel.

Por su parte, Pupo reivindicó públicamente «el coraje y la resiliencia de los jóvenes cubanos: son un ejemplo para toda la región en la defensa de su soberanía».

La defensa sin ambages de la dictadura cubana ha sido todo un escándalo entre los países de corte conservador, como Costa Rica, cuyo ministro de Juventud, Jorge Rodríguez Víves, ha remitido una carta al OIJ solicitando un requerimiento expreso sobre el viaje, censurando su participación. «Un bochorno que tuvo su antecedente este pasado enero, cuando Pupo lanzó un comunicado oficial desde la OIJ contra la intervención americana en Venezuela, sin que ningún país miembro diera el visto bueno», señalan fuentes conocedoras de la maniobra del secretario general de la OIJ.

Pupo intensifica su presencia en España

Desde Madrid, el OIJ opera en toda Iberoamérica, pero con la creación por Sánchez del Ministerio de Juventud. Su protagonismo en España se está intensificando en este último año, a través del Instituto de la Juventud de España (IJE), dirigido por la ecuatoriana Margarita Guerrero Calderón, militante de IU, con quien Pupo tiene una estrecha relación.

El pasado marzo, Pupo presentó el estudio Juventudes, Salud Mental y Entorno Digital en Iberoamérica, junto a la ministra Sira Rego, así como con la comisionada de Salud Mental del Ministerio de Sanidad de España, Belén González Callado, en presencia de distintos cargos internacionales, con el objetivo de «aportar evidencia sólida para entender el impacto del entorno digital en la salud mental juvenil y fortalecer políticas públicas en Iberoamérica».

Además, desde que Pupo está al frente de la organización, ha sellado alianzas con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, de Elma Sainz, para controlar los discursos de odio. También, el brasiñelo mantiene una relación estrecha con la Secretaría de Estado para Iberoamérica y el Caribe y el Español en el Mundo de España, para la organización de la XXX Cumbre Iberoamericana, donde participará el OIJ.

Cabe subrayar los fuertes lazos que Pedro Sánchez está tejiendo con el Gobierno de Brasil de Lula da Silva. Ambos celebraron el pasado sábado la primera cumbre bilateral en Barcelona, donde estuvo presente también el gurú brasileño de Sánchez, como secretario general de la OIJ, convirtiéndose la Cumbre para la Democracia en un cónclave internacional de líderes socialistas que legitiman las narcodictaduras iberoamericanas al tiempo que condenan la influencia de la Administración norteamericana en el continente y estrechan su relación con China.

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