Garzón recomienda a los españoles reducir el consumo de carne tras servir solomillo en su boda
Andalucía estalla contra Garzón por su criminalización de la carne: «Desconoce la realidad y no tiene rigor»
El ataque de Garzón al juego no sirve: aumenta el dinero apostado pese a caer la publicidad
Garzón compara a la oposición con Trump y pide que se parezca más a Merkel
El ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha recomendado a los españoles reducir el consumo de carne con una excusa: «¿Qué pensaríais si os dijera que el consumo excesivo de carne perjudica a nuestra salud individual y a nuestro planeta?», algo que no se preguntó cuando en su boda, en 2017, sirvió entre otros platos solomillo de ternera.
El excesivo consumo de carne «perjudica a la salud y a nuestro planeta» ha dicho este miércoles el ministro comunista poniendo como ejemplo que el 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero proviene de la ganadería, especialmente de las macrogranjas, y avisa de que para un kilo de carne de vaca se requieren 15.000 litros de agua.
Desde el Gobierno socialcomunista se lanza esta recomendación que, concretamente en la persona de Garzón, se da de bruces con la actuación en el pasado del ministro de Consumo. Basta recordar que en julio de 2017 –va para el cuarto aniversario– Garzón y su pareja Anna Ruiz no pensaron en lo perjudicial de la ganadería para el planeta, ni en el consumo de agua, a la hora de confeccionar el menú de su boda.
Entre los platos escogidos por la pareja para su enlace brillaba un solomillo de ternera a la brasa acompañado de puré de patata, pimiento del piquillo y espárragos trigueros.
Ahora el ministro se ha olvidado de lo que sucedió en su enlace y lanza la campaña #MenosCarneMásVida, una nueva forma de decirle a los ciudadanos lo que deben y no deben hacer, en este caso por el bien del planeta.
«Estoy preocupado por la salud de nuestros conciudadanos y de nuestro planeta. Sin planeta no tenemos vida, ni salarios ni economía, y nos lo estamos cargando», afirma Garzón en un vídeo publicado este miércoles en sus redes sociales bajo la etiqueta ‘#MenosCarneMásVida’.
El 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero proviene de la ganadería, especialmente de las macrogranjas, mientras que para que tengamos 1 kilo de carne de vaca se requieren 15.000 litros de agua.
De ello os hablo en este vídeo:#MenosCarneMásVida pic.twitter.com/wMDOd1GI8J
— Alberto Garzón🔻 (@agarzon) July 7, 2021
Cada año, según indica, se producen «7,6 millones de toneladas» de carne procedente «del sacrificio de 70 millones de animales: cerdos, vacas, ovejas, cabras, caballos y aves».
En concreto, Garzón hace hincapié en el «preocupante» consumo de agua necesario para que un trozo de carne llegue al plato. Según puntualiza, no es solo el agua que beben los animales, sino también la necesaria para producir el pienso, para transportar la carne o para envasarla, lo que «contribuye a acabar con las reservas del planeta».
También cita a la Organización Mundial de la Salud (OMS) para alertar del «riesgo» que tiene el consumo «excesivo» de carne roja «que puede traducirse en infartos, diabetes u otras enfermedades».
Lo último en España
-
El Gobierno da 20 contratos para reformar cuarteles a una empresa señalada por la UCO en el ‘caso Leire’
-
Confirmado: estos dias será gratis viajar en los autobúses de la EMT y Bicimad
-
Adiós a los atascos en Madrid: la gran obra que conectará dos barrios en minutos
-
Calendario laboral del País Vasco 2026: los festivos y puentes que vienen
-
La Junta lo confirma: estos son los precios del transporte en Sevilla, Málaga y otras ciudades de Andalucía
Últimas noticias
-
Sale con su detector de metales y encuentra uno de los mayores tesoros del Reino Unido: 59 kgs. y 15.000 monedas
-
No nos fijamos en él pero la ciencia confirma el inmenso valor de este árbol como alimento y como medicina natural
-
Hacienda tiene un mensaje que te aclarará si tienes o no que declarar las tarjeta de regalo de Navidad
-
¿Quién va hoy a ‘El Hormiguero’? lista completa de invitados del 7 al 8 de enero de 2026
-
La horrible experiencia de Sara Sálamo con la IA: «Confunde derecho con deseo»