Economía
generará 13.000 empleos

Repsol lanza Shyne: un megaconsorcio para acelerar el hidrógeno verde con 3.200 millones de inversión

Repsol ha lanzado Shyne (Spanish Hydrogen Network), un proyecto para liderar el desarrollo del hidrógeno renovable en España a través de la movilización de una inversión total de 3.230 millones de euros, poniéndose así a la cabeza de la carrera desatada entre los grandes del sector energético por encabezar el impulso de esta tecnología en el país.

En concreto, Shyne, que concentrará una inversión de Repsol de unos 2.250 millones de euros -casi el 90% del ‘capex’ de la multienergética para hidrógeno verde hasta 2030- nace como un consorcio, el mayor de España para esta tecnología, integrado por 33 entidades de diferentes sectores con el objetivo de promover proyectos de hidrógeno ‘verde’ en todos los ámbitos de la economía española y fomentar una descarbonización a través de este vector energético, clave en la transición energética.

En el acto de presentación, que contó con la presencia de la secretaria de Estado de Energía, Sara Aagesen, y el secretario general de Industria y Pyme, Raül Blanco, el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, calificó Shyne como una iniciativa «muy motivadora» que va a «permitir unir capacidades, juntar fuerzas y contribuir con más sinergias» a alcanzar el objetivo de la descarbonización en país.

Además, el directivo destacó la capacidad vertebradora del proyecto, con presencia en una decena de comunidades autónomas del país, y de permitir a España aprovechar su capacidad tecnológica e industrial «para ser líder a nivel europeo» en el desarrollo del hidrógeno verde, generando también más de 13.000 empleos, «la mayor parte industriales, que son más estables, mejor pagados y más resilientes», añadió.

«Para alcanzar la neutralidad climática no hay sólo un camino, hay muchas vías, y el hidrógeno renovable aparece como una vía clara, la mejor solución en un futuro para el transporte pesado y la industria», dijo. Junto a Repsol, forman parte del consorcio instituciones y empresas destacadas de los sectores energéticos, de la industria o el transporte como Enagás, Alsa, Bosch, Celsa, Talgo, Scania, Iberia, Navantia, Sidenor, Pymar, SEPI o Tubacex, entre otras.

Como socios colaboradores de los proyectos se encuentran once asociaciones, centros tecnológicos y universidades, como la Asociación Española de Hidrógeno (AEH2), el Centro Nacional de Experimentación de Tecnologías de Hidrógeno y Pilas de Combustible (CNH2), la Sociedad Española de Cerámica y Vidrio, el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG), la Fundación para el Desarrollo de la Nuevas Tecnologías del Hidrógeno en Aragón (FHa), la Fundación Instituto de Investigación de la Energía de Cataluña (IREC), Tecnalia y Cidetec, así como las universidades de Castilla-La Mancha y Alicante.

El objetivo: 2GW en 2030

El proyecto nace con unos objetivos ambiciosos de desarrollo de la producción de hidrógeno renovable, con unas metas para instalar 500 megavatios (MW) en 2025 y dos gigavatios (GW) en 2030, lo que supone la mitad de las aspiraciones marcadas en la Hoja de Ruta del Hidrógeno del Gobierno de España.

Además, aspira a generar un ecosistema que conecte las grandes iniciativas regionales en torno al hidrógeno que ya se están poniendo en marcha, como el Corredor Vasco del Hidrógeno (BH2C), el Valle del Hidrógeno de Cataluña y el Valle del Hidrógeno de la Región de Murcia.

Asimismo, prevé la creación de dos nuevos hub de innovación, cuyo objetivo será el desarrollo de tecnologías competitivas que se encuentran aún en desarrollo, como la fotoelectrocatálisis.