Economía
El motor se desploma

Renault y Volkswagen se hunden más de un 7% en Bolsa tras presentar pérdidas en el semestre

Las acciones de Renault y Volkswagen reaccionaron a la baja tras presentar unos resultados semestrales en los que incurrieron en pérdidas de más de 1.000 millones de euros como consecuencia del confinamiento decretado en gran parte del mundo para frenar para frenar la expansión del virus.

En concreto, el fabricante automovilístico francés cedía cerca de un 8% en la Bolsa de París pasada la media sesión de este jueves, después de publicar una pérdida neta de 7.386 millones de euros durante los seis primeros meses del ejercicio actual, frente a los 1.048 millones de euros que ganó en el mismo periodo del año pasado.

La cifra de negocio de Renault en la primera mitad de 2020 se situó en 18.425 millones de euros, un 34,3% de retroceso, con unas pérdidas operativas de 2.007 millones respecto a las ganancias de 1.521 millones del año precedente.

Volkswagen cae un 6%

Por su parte, el gigante automovilístico alemán caía casi un 6% pasadas las 12.30 horas en la Bolsa de Frankfurt, tras anotarse unas pérdidas netas de 1.019 millones de euros al cierre del semestre, en comparación con los ‘números negros’ de 7.168 millones de euros contabilizados en los primeros seis meses de 2019.

Volkswagen finalizó la primera mitad del año con unos ingresos de 96.131 millones de euros, lo que supone un caída del 23,2%, mientras que sus matriculaciones mundiales se contrajeron un 27,4%, hasta 3,89 millones de unidades desde que se iniciase el ejercicio lastrado por la crisis generada por el coronavirus.

A pesar de estas pérdidas en Bolsa, que en el caso de Renault se traducen en 500 millones de euros y, en el de Volkswagen, en cerca de 4.000 millones de euros, los nuevos niveles registrados en el parqué apenas suponen retroceder dos semanas en su capitalización.

Marzo: un mes ‘negro’ para el motor

En este sentido, ambas compañías tocaron fondo a finales de marzo, cuando la pandemia estalló en el continente, momento a partir del cual comenzaron una leve remontada, alcanzando sus máximos durante la crisis sanitaria a principios de junio.

El consejero delegado de Renault, Luca de Meo, calificó esta situación como algo «sin precedentes», aunque explicó que no es el final y afirmó que en la compañía están trabajando para corregir esta situación a través de una «estricta disciplina» que va más allá de reducir los costes fijos.

De su lado, ante estos resultados, el director financiero y de TI del consorcio, Frank Witter, afirmó que la primera mitad de 2020 fue una de las más complicadas en la historia de la empresa a causa de la pandemia del covid-19.