¿Qué es la saturación de mercado?
El mercado se regula a partir de la oferta y la demanda. Si entre el público existe una determinada necesidad, aparecerán empresas que la intentarán satisfacer mediante un producto o servicio que colme las aspiraciones de los clientes en términos de calidad-precio. También puede ocurrir lo contrario: que un producto sea ofrecido en una cantidad mayor a la demandada. En este caso, hablamos de una situación de saturación de mercado.
¿Qué provoca la saturación de mercado?
Las causas que pueden provocar que más empresas de las que sería necesario ofrezcan un determinado producto son las siguientes:
- Investigación de mercados mal enfocada: escoger de forma inadecuada el público objetivo al cual realizar la investigación es un error más común de lo que parece. En lugar de encontrar una demanda insatisfecha, se opta por ofrecer un producto que ya está siendo consumido por un mercado saturado que no precisa de ninguna entrada más. En otros casos, el error justamente se encuentra en la falta de una investigación de mercados.
- Cambios en una moda o preferencias de los clientes: un producto que estaba de moda puede dejar de estarlo de un día por otro.
- Altas barreras de salida en el mercado: puede que sea muy difícil, una vez se ha entrado en un mercado, poder salir de él. Un ejemplo lo podemos encontrar en la formación. Una vez una empresa ha ofrecido unos cursos, debe de terminarlos hasta su fin, no puede dejar a los alumnos sin la formación prometida. Por lo tanto, aunque lo quiera, no podrá salir del mercado y deberá de operar con pérdidas o el margen reducido.
- Pocas barreras de entrada en el mercado: si un mercado no presenta grandes restricciones en materia de inversiones para entrar, es más habitual que emprendedores decidan apostar por él. Como contrapartida, existe el riesgo de crear un exceso de compañías en el sector que se diputan un mercado más reducido del esperado.
¿Qué consecuencias provoca esta situación?
En una situación de exceso de oferta, acostumbra a ocurrir lo siguiente:
- Desaparición de las empresas menos competitivas: dado que hay más empresas de las necesarias, aquéllas que no sean tan competitivas serán expulsadas del mercado por falta de beneficios. La falta de competitividad puede ser debida a:
1. Poca productividad.
2. Procesos mal elaborados.
3. Incapacidad para adaptar el producto a lo que demanda el cliente. - Renfoque empresarial: dado que la empresa es consciente de que en el mercado donde opera no podrá mantenerse debido a este exceso, decide reorientar la actividad a otro donde, a través de una investigación de mercados, ha detectado algún tipo de falta. Según cuanto sea de diferente el producto o servicio a ofrecer, serán necesarios cambios más o menos estructurales a todos los niveles (productivo, marketing, organización, dirección…). La situación ideal es aquella en la cual puede aprovechar una parte importante de los procesos que ya desarrolla. De esta forma, puede recopilar el conocimiento acumulado y mantiene una estructura parecida.
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