Ni Madrid ni Barcelona: la ciudad donde comprar una vivienda sigue siendo mucho más asequible y atrae cada vez a más compradores
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Encontrar una vivienda a un precio razonable se ha complicado bastante en los últimos años. Madrid y Barcelona siguen siendo el ejemplo más claro de la actual crisis que existe pero no son las únicas. En muchas capitales, incluso medianas, los precios han subido hasta un punto que hace que sea del todo incompatible con un solo salario. Es decir, pagar el alquiler y vivir es solo no es posible y mucho menos plantearse comprarse una casa.
Aun así, todavía quedan excepciones. Sitios donde comprar no es imposible y donde, con un presupuesto medio, se puede acceder a algo que no sea un estudio o un piso para reformar entero. No abundan, pero existen, llamando bastante la atención. Y uno de esos casos está en Galicia. Se trata de Ferrol, que durante años quedó fuera del foco, pero está empezando a aparecer como alternativa.
Las ciudades donde comprar una vivienda sigue siendo mucho más asequible
El mercado inmobiliario de Ferrol no se puede entender sin mirar atrás. Durante décadas, la ciudad ha ido perdiendo población, empleo y actividad. Eso ha dejado consecuencias claras, y una de ellas es la vivienda. Como recoge El Español, desde la Inmobiliaria Teijo explican que ha habido abandono durante muchos años y aunque ahora se percibe algo de movimiento, no creen que eso cambie de golpe una situación que viene de lejos.
Eso se nota en el tipo de viviendas que hay. Mucho piso antiguo, edificios que necesitan reformas y propietarios que, en muchos casos, ni venden ni alquilan. No siempre por falta de interés, sino porque no pueden afrontar una rehabilitación o simplemente prefieren esperar. Todo eso hace que el mercado vaya más despacio que en otras ciudades. Y, al mismo tiempo, que todavía haya margen en los precios.
Un mercado que empieza a moverse aunque sin prisa
En los últimos dos años sí se ha notado cierto cambio con más operaciones y más perfiles interesados. El comprador de la zona sigue siendo el principal, pero ya no es el único. Empiezan a aparecer teletrabajadores, gente que no necesita vivir en una gran ciudad y que busca algo más tranquilo. También jubilados del sur, a los que en el sector ya llaman «refugiados térmicos», y compradores extranjeros, sobre todo alemanes e ingleses.
Lo que buscan son precios asumibles, una ciudad que no esté saturada y una vida más tranquila. Y en ese sentido, Ferrol encaja, aunque se está perdiendo a ese inversor gallego que hace unos años veía aquí una oportunidad clara pero que ahora no le resulta tan rentable, de ahí que se apunte más hacia ese comprador que no es de la ciudad y ni tan siquiera de Galicia o de España.
Precios que siguen marcando la diferencia
Según las inmobiliarias, un piso de tres habitaciones, con ascensor y garaje, puede encontrarse desde unos 140.000 euros. No es una ganga absoluta, pero comparado con otras ciudades gallegas, la diferencia es clara. En A Coruña, Vigo o Santiago, ese mismo tipo de vivienda se dispara bastante más. Y si se compara con Madrid o Barcelona, directamente juega en otra liga. Allí, con ese presupuesto, el margen es mucho más limitado, incluso en zonas alejadas.
Otro ejemplo que podemos ver en Idealista, un dúplex de más de 300 metros cuadrados, con seis habitaciones, plaza de garaje y además vistas al mar, por «sólo» 270.000 euros , un precio que en las urbes antes mencionadas bien te podría costar el doble o también, otro dúplex en pleno centro de Ferrol, con 100 metros cuadrados y además nuevo a estrenar por 272.000 euros.
Tranquilidad y calidad de vida
Una de las razones que más se repiten entre quienes compran en Ferrol es la calidad de vida. Es una ciudad tranquila, con servicios y con acceso fácil a naturaleza y playas. Además, hay cierta sensación de que algo se está moviendo. Sin grandes cambios, pero sí con pequeños signos de recuperación.
Ahora bien, también hay puntos débiles. La falta de empleo sigue siendo uno de los principales problemas. Y eso se nota, por ejemplo, en la cantidad de locales vacíos que todavía hay en el centro. Esa mezcla es la que define la ciudad ahora mismo. Tiene ventajas claras, pero también arrastra problemas que no se han resuelto del todo.
De todos modos está claro que la vivienda en Ferrol está a precios mucho más asequibles, aunque la pregunta es cuánto tiempo va a durar esta situación. El mercado ya se está moviendo y las inmobiliarias detectan subidas, aunque todavía lejos de otras ciudades. Algunos creen que ese margen se mantendrá porque la subida general es insostenible. Otros piensan que, tarde o temprano, Ferrol acabará acercándose a los precios del resto. De momento, sigue siendo una de las pocas ciudades donde comprar una vivienda amplia no es una misión imposible. Y eso, tal y como está el mercado, ya es mucho decir.
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