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Los inquilinos morosos dejan más de 3.100 euros de deuda a sus caseros

La crisis derivada del coronavirus ha disparado la morosidad en el sector inmobiliario. Los inquilinos ha dejado deudas por valor de 3.179 euros de media a sus caseros, aunque el importe impago más frecuente es de 2.750 euros, según se desprende de un informe elaborado por Estamos Seguros, la iniciativa de divulgación sobre seguros impulsada por la patronal Unespa.

En los casos más extremos, las aseguradoras han llegado a pagar hasta 15.000 euros por compensar la falta de pago del alquiler por parte de un arrendatario. Ante esta situación, los seguros de alquileres, recuerda la asociación, ofrecen diversas protecciones a los propietarios que ponen inmuebles en régimen de alquiler; las coberturas más habituales son la protección de pagos y la reparación de daños sufridos por el inmueble.

El estudio se ha elaborado con información relativa a 12.500 percances aportada por siete aseguradoras que desarrollan esta actividad y la conclusión es que la indemnización media es de 3.179 euros, aunque la más habitual -la mediana- es de 2.750 euros. Los desembolsos que realiza el seguro para subsanar los daños que sufren los inmuebles arrendados son, en comparación, modestos, pues el coste medio es de 336 euros y el más habitual, 185 euros.

Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia y Málaga acumulan la mitad de los percances del seguro de alquiler en España

Si bien es cierto que los percances materiales tienen, por norma general, consecuencias más modestas, también es verdad que pueden generar casos mucho más extremos, explica Unespa. Los datos recabados por Estamos Seguros revelan cómo las aseguradoras han llegado a pagar más de 45.000 euros para reparar los daños ocasionados por un inquilino en un inmueble.

Las comunidades autónomas más pobladas (Madrid, Cataluña y Andalucía) son las que registran una mayor cantidad de percances, ya que juntas suman un 55% de los incidentes, algo que Unespa considera «lógico» dada su relevancia demográfica.

Aun así, llama la atención que la Comunidad de Madrid (17,1% del parque inmobiliario en régimen de alquiler) alberga un 21,5% de los siniestros y Andalucía (13% del parque) alcanza el 16,3%. En contraste, en Cataluña (23,7% del parque nacional de viviendas arrendadas) ocurre el 17,1% de los incidentes.

Por provincias, Madrid, Barcelona, Alicante, Valencia y Málaga acumulan la mitad de los percances del seguro de alquiler en España. Si el análisis toma como referencia el municipio, la ciudad de Madrid, con menos del 7% de la población española, registra casi el 12 % de los casos.

En las localidades de Valencia, Sevilla y Málaga también ocurren más incidentes de los que sería previsible en función de su población, mientras que en Barcelona ocurre exactamente lo contrario. La capital catalana alberga al 3,46% de los habitantes de España, pero es el lugar donde ocurre el 2,69% de los incidentes del seguro de alquiler.

Impagos en el alquiler

Los últimos datos del fichero de Fichero de Inquilinos Morosos (FIM) también confirman que los inquilinos atraviesan una situación económica compleja. De hecho, las incidencias por imago ya se han disparado un 270% en la tercera semana de enero respecto al mismo periodo del año anterior. En concreto, la cuota de impagos representa el 6,3% de todos los contratos controlados por FIM, frente al 1,7% del año anterior.

«Tenemos muchas más incidencias de impago que hace un año. Los datos van a ir al alza. La previsión es que sigan creciendo -al menos- en enero y febrero», cuentan desde el Fichero de Inquilinos Morosos. La cuota de impagos representa el 6,3% de todos los contratos controlados por FIM, frente al 1,7% del año anterior.

El mayor número de incidencias por impago del alquiler se registró entre los meses de marzo-abril y octubre-diciembre, coincidiendo con el confinamiento, el endurecimiento de las medidas de movilidad y la segunda ola de la pandemia

La evolución de los impagos de alquiler del primer mes del año ya confirma esa tendencia alcista. En concreto, las comunicaciones de los propietarios que tuvieron algún retraso con el pago de los alquileres supusieron el 5,9% de los contratos monitorizados por el registro en la primera semana. Siete días después, el índice subió hasta el 6,1%, y alcanzó el 6,3% en la tercera semana de enero.

La explicación de este aumento es sencilla: los inquilinos tienen problemas para afrontar los pagos de las rentas debido a su situación laboral, agudizada por la tercera ola del coronavirus, ya que muchos de ellos están inmersos en un ERTE o se han quedado sin trabajo. El mayor número de incidencias por impago del alquiler se registró entre los meses de marzo-abril y octubre-diciembre, coincidiendo con el confinamiento, el endurecimiento de las medidas de movilidad y la segunda ola de la pandemia. En concreto, las incidencias por impago en el alquiler durante el estado de alarma aumentaron un 380%.