Economía
Mediapro

Moody’s hunde la calificación de Mediapro tras aplazar el pago de 44 millones de deuda en junio

La agencia de calificación financiera norteamericana Moody´s ha rebajado este viernes otro escalón más su nota de la deuda de Mediapro, controlada por el fondo chino Orient Hontai y gestionada por Jaume Roures y Tatxo Benet, después de que la productora no haya pagado los 20 millones de euros de intereses y 24 millones de principal de un préstamo que vencía el 30 de junio.

Como ha publicado este diario, Roures y Benet han conseguido ampliar in extremis el plazo para pagar este crédito hasta el 31 de julio. Pero Moody´s entiende que no existe en el contrato un periodo de gracia para el pago de ese dinero. Por eso, la agencia decide rebajar de Caa1 a Caa2 la calidad de su deuda y a Ca-PD/LD desde Caa1-PD la calificación de probabilidad de incumplimiento de Joye Media, la matriz del grupo.

La agencia explica en su nota que, el viernes 25 de junio, Mediapro consiguió de los bancos acreedores la aprobación «para renunciar a un pago de intereses de 20 millones de euros y un reembolso de la deuda de 24 millones de euros con vencimiento el 30 de junio de 2021; el requisito del convenio de mantener una liquidez mínima de 60 millones de euros al final de cada trimestre financiero; y la obligación de proporcionar estados financieros consolidados auditados anuales dentro de los 150 días posteriores al cierre del año financiero».

Para la agencia, el aplazamiento del pago de esta deuda implica que, unido a su actual situación de falta de liquidez, «la reestructuración de la deuda sea casi inevitable». Moody´s ya señaló en un informe a primeros de mayo que Mediapro no tenía liquidez para «afrontar el pago de sus deudas de los próximos seis meses». El vaticinio de la agencia se ha cumplido y la productora no ha podido pagar 44 millones de deuda que le vencían el 30 de junio.

Reestructuración a corto plazo

Ahora, la previsión de la agencia es que Mediapro tendrá que realizar una reestructuración de la deuda a corto plazo. Y advierte de que «en un escenario de incumplimiento»de los pagos de la deuda, «las tasas de recuperación para los acreedores sean más bajas de lo previsto inicialmente».

Además, la firma de rating justifica su decisión de situarla en perspectiva negativa, ya que «refleja las perspectivas financieras inciertas de la compañía a la luz de su muy probable reestructuración de deuda y las incertidumbres que rodean las recuperaciones finales para los acreedores financieros en caso de incumplimiento».

Sobre el futuro de la firma, y las opciones de que consiga salir de la situación financiera actual en la que se encuentra, la agencia es poco optimista. «La presión al alza sobre las calificaciones es poco probable en el corto plazo, pero podría surgir si se establece una estructura financiera más sostenible y la empresa restablece un perfil de liquidez adecuado», señala.