Los márgenes de turismo y alimentación siguen por debajo de 2019 pese a los ataques del Gobierno

El discurso electoralista del Gobierno de acusar a las empresas de estar «forrándose» a costa de los trabajadores hace agua precisamente por el instrumento que se ha inventado el Ejecutivo para defender su tesis: el Observatorio de Márgenes Empresariales, criticado por la CEOE. Su primer informe concluye que ni el turismo ni la alimentación han recuperado los niveles prepandemia y que sólo los márgenes de las energéticas lo han logrado.
Las terminales mediáticas del Gobierno rápidamente titularon que el citado Observatorio confirma que los márgenes han vuelto a niveles prepandemia. Pero el informe lo que dice realmente es que los márgenes «se redujeron sensiblemente en 2020 para la mayoría de las ramas de actividad y se han recuperado desde entonces, de manera que, a comienzos de 2023, ya se sitúan por encima de los niveles pre-pandemia en algunos sectores».
Estos sectores que sí han superado los niveles de 2019 son básicamente los energéticos: «En los dos últimos años, la intensa recuperación de la actividad económica y la caída de las exportaciones de combustible de Rusia han contribuido a un aumento muy significativo de los márgenes en el sector de la producción y distribución de carburantes. También han mostrado un comportamiento similar los márgenes en el sector de suministro de electricidad y gas, si bien con una notable heterogeneidad intrasectorial».
Por el contrario, en el turismo, «la crisis del COVID impactó de forma particularmente intensa en 2020 a las ramas de los servicios más relacionadas con el turismo. En dichas ramas, los márgenes empezaron a recuperarse a mediados de 2021 y estos prácticamente retornaron a su nivel pre-pandemia a finales de 2022». Es decir, aún no han recuperado ese nivel, aunque estén cerca de hacerlo.
Los alimentos suben menos que los costes
Peor aún es la situación de la producción y comercialización de alimentos por culpa del encarecimiento del gas, los fertilizantes y otras materias primas. Esto se ha traducido en un fuerte descenso de márgenes «ante las dificultades para trasladar plenamente el alza de costes a los precios finales de los alimentos».
Es decir, este informe también tumba otro de los mantras electorales del Gobierno: que la inflación es culpa de los supermercados -ellos lo personifican especialmente en Mercadona- que aprovechan la subida de precios para enriquecerse. Pues, según el Observatorio, estas empresas no han trasladado plenamente el alza de sus costes a los precios: «Desde el inicio del shock energético hasta finales de 2022, los márgenes agregados de los sectores de la cadena alimentaria se contrajeron un 25%, como reflejo de un aumento de los precios de venta más moderado que el incremento de costes», recalca, como se aprecia en el gráfico superior.
«A comienzos de 2023, el abaratamiento de los costes energéticos y de las materias primas ha permitido una cierta recuperación del margen de los sectores de la cadena alimentaria, si bien este se sitúa aún en niveles inferiores a la media histórica».
El informe ha sido elaborado por los Ministerios de Economía y de Hacienda, y por el Banco de España, que es quien ha puesto cordura con las cifras y ha enfriado la propaganda gubernamental. Este organismo incide reiteradamente en la altísima heterogeneidad de la evolución de los márgenes empresariales incluso dentro del mismo sector, así como en función del tamaño de las empresas.
Los tres factores más relevantes para explicar este diferente comportamiento de los márgenes son el peso de los costes energéticos en el total de costes de la empresa, la capacidad exportadora (que influye en la vulnerabilidad ante un shock de demanda interna) y el nivel de endeudamiento y el peso del pago de intereses en la cifra de negocios, en especial en un entorno de subidas de tipos como el actual.