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La Ley Laboral lo avala: los trabajadores de España tienen derecho a un día y medio de descanso semanal y desconexión digital

desconexión digital
Blanca Espada

Los trabajadores en España tienen reconocido por ley un derecho que muchas veces pasa desapercibido y que no es otro que descansar, aunque no sólo cuando se sale del trabajo, sino tener un tiempo real en el que no haya llamadas, correos ni mensajes pendientes. Algo que, en la práctica, no siempre se cumple, sobre todo en determinados sectores donde estar localizable se ha vuelto casi una costumbre y la llamada desconexión digital no siempre se cumple.

Sin embargo, la normativa fija un mínimo bastante claro. El Estatuto de los Trabajadores recoge que debe haber al menos día y medio seguido de descanso a la semana, lo que equivale a 36 horas consecutivas. Pero a partir de ahí además, entra en juego también esa desconexión digital que tiene que ver con algo muy actual y es que el hecho de que hoy en día sea fácil contactar con cualquier persona en cualquier momento ha cambiado la forma de trabajar, pero no ha eliminado los límites legales. Y ahí es donde surgen muchas dudas, sobre todo cuando los mensajes llegan fuera de horario.

Los trabajadores de España tienen derecho a un día y medio de descanso semanal y desconexión digital

El punto de partida está en el artículo 37.1 del Estatuto de los Trabajadores. Ahí se establece que cualquier trabajador debe tener un descanso semanal mínimo de 36 horas seguidas.

Lo habitual es que ese tiempo incluya el domingo completo y parte del sábado o del lunes, aunque no siempre es así. Depende del tipo de jornada o del sector. En trabajos con turnos, por ejemplo, puede organizarse de otra forma y no siempre coincide con el fin de semana. También se permite acumular ese descanso en periodos de hasta catorce días. Esto pasa en algunos empleos donde no se libra todas las semanas igual. Aun así, el derecho sigue estando ahí, no desaparece ni se puede eliminar por decisión de la empresa.

El problema ya no es sólo trabajar

Hace años, el descanso era más fácil de identificar ya que si no estabas en tu puesto, estabas descansando pero ahora par algunos trabajadores no es tan sencillo debido al móvil, el correo o las aplicaciones que han hecho que mucha gente siga pendiente del trabajo incluso cuando ya ha terminado su jornada.

De ahí surge el derecho a la desconexión digital, que está recogido en la Ley Orgánica 3/2018. En esencia, viene a decir algo bastante simple y es que fuera de tu horario, no tienes por qué estar disponible ni pendiente de lo que pase en el trabajo. Eso incluye no responder correos, no atender llamadas y no contestar mensajes, ya sea por WhatsApp u otras herramientas. Y también implica que puedes apagar los dispositivos de trabajo sin tener que dar explicaciones.

Qué pasa con los mensajes fuera de horario

Una situación bastante común es recibir mensajes del trabajo cuando ya ha terminado la jornada. Puede ser algo puntual, como una duda rápida, o algo que se repite casi todos los días. En el primer caso, muchas veces se deja pasar. Pero cuando se convierte en algo habitual, la cosa cambia. Porque la ley no obliga a responder, salvo que exista una situación concreta o se haya pactado una disponibilidad específica, por ejemplo en ciertos puestos. Esto es importante tenerlo claro ya que tener el móvil encendido no significa estar trabajando. Y recibir un mensaje no implica tener que contestar en ese momento, aunque en la práctica mucha gente lo haga por inercia.

¿Y el móvil personal?

Muchas empresas utilizan el teléfono personal para contactar con sus trabajadores, pero eso también tiene límites ya que primero de todo, el uso del móvil personal con fines laborales debe contar con el consentimiento del trabajador. No se puede dar por hecho. Y, además, no debería utilizarse de forma habitual fuera del horario. Una cosa es un aviso puntual y otra muy distinta que los mensajes o llamadas se conviertan en algo constante. En ese caso, ya no se está respetando el tiempo de descanso, aunque no haya una orden directa de responder.

Cuando se cruza la línea

No existe una sanción automática por enviar un mensaje fuera de horario, pero sí pueden surgir problemas si esa práctica se repite en el tiempo. Cuando el contacto es continuo, puede interpretarse como una vulneración del derecho al descanso. Incluso, en algunos casos, puede llegar a considerarse una forma de presión hacia el trabajador, sobre todo si se espera una respuesta inmediata. Ahí ya entran otros mecanismos, como la Inspección de Trabajo o los canales internos de la empresa. Todo depende de la situación concreta, pero lo que está claro es que no todo vale y que hay límites.

El contexto actual ha cambiado bastante la forma de trabajar. El teletrabajo, la conexión constante y la rapidez con la que se responde a todo han hecho que muchas personas no desconecten del todo ni siquiera cuando termina su jornada. Por eso, este derecho ha ganado importancia en los últimos años. No es sólo una cuestión legal, sino que también tiene que ver con el descanso real y con evitar el desgaste que supone estar siempre pendiente del trabajo.

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