Economía
Banco de España

Hernández de Cos pide «extrema prudencia» a la banca en las políticas de distribución de dividendo

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha reclamado a la banca actuar «con extrema prudencia en políticas de distribución de dividendo y remuneración variable» dado que las entidades siguen beneficiándose de diversas medidas de respaldo publico. Una advertencia que ya ha realizado en repetidas ocasiones el Banco Central Europeo (BCE) pese a levantar el veto a la banca a la hora de repartir dividendo por debajo del 15% del beneficio acumulado de los ejercicios de 2019 y 2020.

Asimismo, ha señalado que el sector bancario ha mostrado una elevada resistencia frente a la crisis del coronavirus, pero que el impacto de la pandemia todavía «no se ha manifestado plenamente en los balances de las entidades», de acuerdo con las declaraciones remitidas a las medios con motivo de la publicación del informe anual de la entidad.

Hernández de Cos ha asegurado que las mejoras en la solvencia del sector bancario y de la posición patrimonial de empresas y familias «han permitido capear mejor las consecuencias de esta crisis», aunque el elevado endeudamiento y déficit estructural de partida «han condicionado la capacidad de reacción», incrementando la vulnerabilidad del país.

En su opinión, es «crucial» facilitar el ajuste de la economía a las nuevas realidades surgidas tras la pandemia y para ello ha señalado a los «mecanismos de flexibilidad» que permite la legislación laboral. Además, ha subrayado que el actual contexto de crisis puede «acelerar la reasignación de recursos entre sectores y empresas» y que, ante ello, se deben usar esos mecanismos de ajuste laborales.

Junto a eso, ha enumerado la necesidad de mejorar los mecanismos de reestructuración de deuda y liquidación de empresas y ha reclamado poner el énfasis en las políticas de apoyo y formación para facilitar el reciclaje y la transición de trabajadores a actividades de futuro.

También ha insistido en la necesidad de acometer, cuando se asiente la recuperación, «un riguroso proceso de saneamiento de las cuentas para reconstruir los márgenes de la fiscalidad» y reducir la debilidad que suponen unos niveles de endeudamiento público «persistentemente elevados».

«No conviene comenzar a ejecutar este plan en la coyuntura actual, cuando aún estamos lejos de los niveles de actividad y de empleo previos a las crisis, pero sería deseable definir sin demora sus principales características», ha aconsejado. Para ello ve fundamental una revisión total del sistema impositivo español y del grado de eficiencia de todas las partidas del gasto publico.

Impacto fondos de recuperación europeos

Sobre el impacto que puede tener el programa de fondos europeos en la economía, ha dicho que es una «oportunidad única» y ha pedido implementar las reformas que lo acompañan y seleccionar «con cuidado» los proyectos. También ha planteado usar parte de los recursos del programa «para mitigar» los costes que algunas reformas «beneficiosas en el largo plazo» pueden «acarrear para algunos colectivos en el corto plazo».

Sobre la situación económica general, ha incidido en que el avance la vacunación, la reducción gradual de las medidas de contención y el comienzo de implementación del programa europeo deberían provocar un mayor dinamismo económico en la segunda parte del año.

Sin embargo, ha advertido de que «los efectos adversos de la pandemia sobre el empleo, el Producto Interior Bruto (PIB) y las cuentas públicas pueden perdurar varios años».