Hacienda recrudece las inspecciones a los pequeños propietarios de vivienda en plena campaña de renta
Los tres gastos que podrás deducirte en la Declaración de la Renta y que Hacienda no quiere que sepas
Este debe ser tu IRPF en 2023 según tu sueldo
No ha transcurrido ni un mes desde el inicio del plazo de declaración de la renta y Hacienda ya ha llamado a la puerta de los contribuyentes. Durante las últimas semanas, se han iniciado procedimientos de comprobación limitada en relación con gastos deducibles por los alquileres. Estas inspecciones coinciden con la entrada en vigor de la nueva Ley de vivienda, último legado sanchista, que perjudica a los propietarios. Un movimiento conveniente al enfrentar una desorbitada factura de deuda pública.
Fuentes del mercado inmobiliario aseguran que «jamás se habían registrado, en tan corto periodo de tiempo, tantas inspecciones a los pequeños propietarios, como durante las primeras tres semanas del presente mes de mayo», desde que se tienen registros.
10 días para justificar los gastos
Unos procedimientos de comprobación limitada que se circunscriben, en la mayoría de casos, a solicitar los justificantes de los gastos deducibles de los rendimientos de capital inmobiliario, es decir; las facturas asociadas a los gastos de reparación y conservación, suministros, electrodomésticos y enseres de los pisos o locales alquilados.
A lo anterior se suma la dificultad de acreditar otros pagos como los impuestos asociados a los inmuebles (las tasas o el Impuesto de Bienes e Inmuebles), pues este tipo de procedimiento concede tan sólo 10 días hábiles para aportarlos. Las mismas fuentes explican que «conseguir el justificante del pago de estos gastos de las entidades bancarias resulta fácil para el propietario que dispone de asesor financiero», pero no así para un perfil de «contribuyente de avanzada edad».
La fiscalización de los pequeños propietarios se une a la reciente entrada en vigor de la nueva Ley de Vivienda: pasan a ser considerados como grandes tenedores en caso de disponer de 5 o más viviendas — si éstas se encuentran en entornos de mercado residencial tensionado y así es reducido por la Comunidad Autónoma donde el bien inmueble se encuentre sito —, y ven regulado el precio del alquiler tanto de los contratos nuevos, como de los renovados e incluso obligados a prorrogar éstos.
Diversas fuentes de Hacienda aseguran desconocer el porqué de este movimiento, máxime cuando «el pasado ejercicio fiscal fue el de mayor recaudación por este impuesto». Aunque no haya podido ser confirmado lo anterior, lo cierto es que «las arcas públicas se enfrentan a un complicado cierre este año, al no tener esperanza de que la situación económica mejore». Mientras, serán los contribuyentes de clase media y baja los que no sólo soporten la presión fiscal o paguen al término de este mes de junio el IRPF del año pasado, sino que además, vean ahora revisadas sus declaraciones de ejercicios anteriores no prescritos.
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