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Hacienda lo confirma: el giro de 340 euros en el IRPF es oficial en España en 2026

Durante meses se intuía que Hacienda estaba moviendo piezas para aliviar la presión fiscal sobre los trabajadores con sueldos más bajos. La confirmación ha llegado por fin y ya es oficial dado que este 2026 habrá una deducción específica en el IRPF que puede alcanzar 340 euros. La intención es que las subidas salariales que están llegando en muchos sectores no acaben diluyéndose en la declaración de la Renta por culpa de un incremento automático de la carga fiscal, de modo que hay que entender bien cómo hacer la declaración este año y quiénes son los que podrán beneficiarse de esta deducción.

La cartera de Hacienda presenta esta deducción como un escudo para quienes viven en el tramo salarial más ajustado. Es un ajuste técnico que de alguna manera, busca compensar ese salto que se produce cuando un pequeño aumento de ingresos empuja al trabajador a un tipo impositivo superior. En la práctica, la medida intenta que una subida de sueldo sea realmente una subida, y no un simple intercambio entre lo que se gana y lo que se paga. Este cambio normativa aterriza en un escenario especialmente sensible. Se discute cómo repartir el esfuerzo tributario, cómo sostener las cuentas públicas y qué papel debe jugar el IRPF en un contexto en el que conviven inflación, transición energética y un consumo que avanza a ritmos desiguales. En esa fotografía, el Gobierno incorpora esta deducción como una pieza adicional para amortiguar el impacto fiscal sobre quienes menos margen económico tienen.

Hacienda lo confirma: el giro de 340 euros en el IRPF

La regla para aplicar esta deducción se basa en que aquellos que tengan ingresos brutos de hasta 16.576 euros al año la recibirán completa. A partir de ese punto y hasta 18.276 euros, el importe se reducirá poco a poco. El cálculo se hace de forma lineal: por cada euro que supere el límite, se descuentan 0,20 euros de la deducción final.

Con esta fórmula, el beneficio se dirige de forma directa a quienes realmente se encuentran en la parte baja de la escala salarial. Hacienda ha defendido que este modelo evita los clásicos cortes bruscos que dejan a algunos trabajadores fuera de la ayuda por apenas unos euros. Lo que se consigue es una reducción progresiva que acompaña la evolución del salario sin borrar de un plumazo la deducción cuando se supera ligeramente el límite establecido.

Requisitos adicionales: quién puede beneficiarse

El decreto aprobado incluye también una serie de condiciones destinadas a asegurar que la deducción llegue únicamente a los perfiles previstos. Una de las más relevantes es la limitación de otras rentas distintas del trabajo, que no podrán superar los 6.500 euros anuales. Aquí entran ingresos por alquileres, intereses, rendimientos de actividades económicas o cualquier otra fuente ajena al empleo.

Este requisito cumple una función evidente: garantizar que el beneficio se dirige a trabajadores que realmente dependen de su salario como vía principal de ingresos. Con ello, Hacienda evita que contribuyentes que tienen patrimonios o rendimientos financieros que son relevantes puedan acogerse a esta deducción dado que ha sido diseñada para rentas modestas.

El contribuyente no tendrá que solicitar nada

Una de las particularidades de esta medida es que no requiere ninguna gestión adicional por parte del contribuyente. La Agencia Tributaria incorporará automáticamente la deducción en el borrador de la declaración de la Renta siempre que los datos económicos encajen en los parámetros fijados.

Esto implica que, cuando llegue la campaña de la Renta de 2027, que será la primera en la que se aplicará esta deducción, los contribuyentes que cumplan los criterios verán reflejado el importe directamente en el cálculo de su cuota. Si la declaración les sale a ingresar, el beneficio reducirá la cantidad final. En cambio si les corresponde devolución, esta será mayor en la misma proporción.

Hacienda recalca que no se trata de una ayuda directa ni de un pago adicional, sino de un mecanismo de minoración del impuesto. Por tanto, la deducción nunca podrá superar la cuota real de IRPF devengada durante el año.

Por qué Hacienda introduce este ajuste

Desde el punto de vista técnico, el Ministerio explica que la nueva deducción busca reforzar la progresividad del impuesto y proteger a los trabajadores que en definitiva, están cobradndo salarios más bajos frente a los llamados (y muchas veces temidos) saltos de tramo. Estos se producen cuando un pequeño incremento salarial hace que parte del rendimiento tenga que tributar a un tipo superior, provocando que el aumento neto real sea mucho menor del esperado.

En cambio con la nueva regla, este efecto se amortigua de forma directa. La deducción actúa de alguna manera , como un colchón que evita que una subida de sueldo termine transformándose en una subida desproporcionada del IRPF. De ese modo, se preserva el poder adquisitivo de quienes se encuentran en los niveles más bajos de la escala salarial.