Economía
29,30 y 31 de julio, y 1 de agosto

Los gruistas de asistencia en carretera convocan una huelga el 1 de agosto en plena operación salida

La Asociación Nacional de Empresas de Auxilio en Carretera (Aneac) ha convocado un paro en la prestación de servicios de asistencia para los días 29, 30 y 31 de julio, y 1 de agosto, coincidiendo con la salida y regreso de vacaciones de esos día, así como una marcha lenta de grúas para el 29 de julio en Madrid. Una situación que llega por el aumento de los costes de las empresas y que podría colapsar las carreteras en verano.

La patronal del sector de auxilio en vía pública ha informado este martes en un comunicado que la marcha lenta de grúas recorrerá las principales arterias de acceso a Madrid y que finalizará dentro de la propia ciudad.

Aneac, que lamenta las molestias que pueda causar a los usuarios de las vías, ha indicado que la situación del sector de asistencia en carretera es «insostenible» y se ha visto agravada por el encarecimiento del diésel, que se ha disparado por el impacto de la guerra de Ucrania.

Según Aneac, el coste de los servicios de grúa no cubre ni una tercera parte de lo que supondría la prestación del servicio, de acuerdo con el Observatorio de Costes de Transportes del Ministerio de Transportes.

La asociación, que considera inasumibles e insuficientes los 3,5 euros resultantes por hora de trabajo, ha señalado que esta «precariedad económica» se suma a las constantes exigencias de determinados clientes de las empresas de grúas (aseguradoras, compañías de asistencia y clubes automovilísticos), como los tiempos de llegada al vehículo averiado o accidentado.

Aneac dice que muchas veces esos clientes ignoran las innumerables variables que condicionan la agilidad en la respuesta y penalizan a las empresas de grúas.

La patronal del sector de auxilio en la vía pública pide una urgente reunión en una mesa de trabajo en la que participen la Dirección General de Tráfico (DGT); la patronal aseguradora, Unespa, y el Ministerio de Economía para regular unas prestaciones económicas diferentes, pues las actuales se han quedado «obsoletas y muy alejadas de las existentes en la Unión Europea».