España se queda sola en el cierre de nucleares: la construcción de reactores en el mundo sube un 11%
Actualmente el planeta tiene 70 reactores nucleares en construcción, siete más que hace tan solo un año

Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez sigue firme en su cruzada contra la energía nuclear amenazando con dejar a España sin reactores antes de 2035, el mundo entero continúa apostando por ella disparando en un año su construcción de plantas nucleares un 11%.
A 31 de diciembre de 2025 había en el mundo 413 reactores en operación en 31 países y aún así otros 70 nuevos reactores se encontraban en construcción en 15 naciones distintas. En 2024 la cifra era de 63 plantas en fase de desarrollo en 16 países.
La producción de electricidad de origen nuclear en los últimos ejercicios ha sido de unos 2.700 TWh, lo que representa aproximadamente el 10% de la electricidad total consumida en el mundo y casi la tercera parte de la generada sin emisiones contaminantes.
Durante 2025 se inició la construcción de siete reactores en China y Rusia y se conectaron a la red tres unidades en China, India y Rusia. A ello se sumó, además, la apuesta de muchos países por la construcción modulares pequeños (SMR) y la continuidad a largo plazo de los existentes.
Asimismo, ya en 2024 se inició la construcción de otros nueve reactores en China, Egipto, Pakistán y Rusia y se conectaron a la red seis unidades también en Emiratos Árabes Unidos, Estados Unidos, Francia e India. De hecho, hasta se reconectaron a la red dos reactores en Japón después de estar su operación suspendida. El grueso del planeta sigue apostando por la energía nuclear.
Una apuesta global y Sánchez a la contra
El interés del mundo en la energía nuclear tras lo sucedido en el apagón de España también ha cambiado. El Banco Mundial levantó su prohibición histórica y anunció que volverá a financiar proyectos nucleares, a la vez que 38 países fueron respaldando a lo largo de 2025 el compromiso de triplicar la capacidad nuclear para 2050.
Sin ir más lejos, los informes internacionales coinciden en que la contribución de la energía nuclear crecerá de forma sustancial en los próximos años. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha subrayado en varias ocasiones que la energía nuclear está entrando en una «nueva era», siendo clave para garantizar la seguridad de suministro y cumplir los objetivos climáticos.
Pese a la clara apuesta global por la energía nuclear, en España el Gobierno socialista de Pedro Sánchez sigue presumiendo del rumbo de la «transición energética», pese a que el pasado 28 de abril de 2025 el país entero se fuera a cero por falta de estabilidad de la red.
En nuestro país todavía quedan siete reactores nucleares operativos (Almaraz I y II, Ascó I y II, Cofrentes, Trillo y Vandellós II) localizados en cinco emplazamientos, con una capacidad instalada de 7.117 MW y una producción total que supone en torno al 20% de la energía eléctrica española.
Actualmente es la primera fuente en términos de horas equivalentes de producción a plena potencia, con un total de 7.284 horas, lo que supone el 83,15% de las horas del año. Y todo ello, con unos indicadores de funcionamiento que reflejan el elevado nivel de seguridad de las instalaciones.
Asimismo y pese a lo anunciado por los de Sánchez a bombo y platillo, la producción nuclear supuso el 25,56% de la electricidad libre de emisiones, por lo que se trataría de una fuente esencial en la transición energética y en la reducción de las emisiones contaminantes.
La nuclear se extingue en España
En 2019, el Gobierno acordó con las grandes compañías eléctricas un calendario de cierre progresivo de las centrales nucleares españolas. La primera de estas clausuras está prevista para 2027 en el reactor cacereño de Almaraz I, mientras que la más tardía sería la correspondiente a la central de Trillo, prevista para 2035. Estas fechas suponen un ciclo aproximado de unos 40-50 años de vida útil para cada central.
Esta decisión impopular no saldrá gratis al Ejecutivo. Sin ir más lejos, hace tan solo unos días un gran número de alcaldes y secretarios generales del PSOE de la comarca de la central nuclear de Almaraz, en Cáceres, enviaron una carta Sánchez en la que se advierten que si permite el cierre de Almaraz «algunos/as compañeros/as llegamos a cuestionarnos la militancia en el Partido, la continuidad como Alcaldes/as y o Candidatos/as en las elecciones municipales de 2027».
En la misiva, los alcaldes de la zona de la nuclear alertan también a Sánchez de que no podrán financiar los servicios públicos de los ayuntamientos que gobiernan sin los impuestos que paga la nuclear.