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Economía
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España mantiene abierto el suministro de gas a Marruecos y le envía 790 GWh en plena crisis de Ceuta

España proporciona la infraestructura imprescindible para que Marruecos pueda recibir el gas natural que necesita

  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

El Gobierno de Pedro Sánchez mantiene plenamente operativa la vía energética que permite a Marruecos abastecerse de gas natural a través de España pese a la crisis abierta entre ambos países por Ceuta. Durante agosto, el flujo de gas hacia el país vecino a través de la interconexión de Tarifa alcanzó los 790 GWh, según los datos del sistema gasista.

La cifra muestra la importancia que mantiene España para el abastecimiento energético marroquí. Marruecos todavía carece de capacidad suficiente para recibir y regasificar directamente el gas natural licuado (GNL) que compra en los mercados internacionales, por lo que utiliza las infraestructuras españolas para hacerlo.

El mecanismo funciona de la siguiente manera: Marruecos adquiere GNL en el mercado internacional; los metaneros descargan el combustible en plantas españolas; allí se transforma nuevamente en estado gaseoso y posteriormente atraviesa el Estrecho mediante el gasoducto Magreb-Europa (GME), que desde 2022 funciona también en sentido España-Marruecos.

Por tanto, los 790 GWh registrados en agosto no significan que el Gobierno español haya comprado ese gas para entregárselo a Rabat. Sin embargo, España sí proporciona la infraestructura imprescindible para que Marruecos pueda recibirlo, desde las plantas de regasificación hasta la red gasista y la conexión internacional de Tarifa.

La dependencia resulta especialmente relevante en plena tensión política por Ceuta. Mientras continúa el enfrentamiento diplomático, energético y migratorio entre ambos países, Moncloa no ha interrumpido el servicio que permite mantener abastecidas las centrales de gas marroquíes.

Marruecos decide cuánto gas necesita

La cantidad que atraviesa el gasoducto tampoco responde directamente a una decisión diaria de Moncloa. Las necesidades del sistema eléctrico marroquí determinan fundamentalmente los volúmenes solicitados. La ONEE, la empresa pública responsable del agua y la electricidad en Marruecos, calcula el combustible necesario para sus centrales y las comercializadoras realizan las correspondientes operaciones.

La capacidad de exportación desde Tarifa ronda actualmente los 32 GWh diarios. Los flujos llegaron durante la primera mitad de agosto a superar los 30 GWh diarios, aunque posteriormente descendieron hasta situarse alrededor de los 20 GWh diarios durante varios días de la segunda mitad del mes.

La reducción coincide con la caída de la demanda eléctrica marroquí después del máximo registrado durante el verano. Pero el circuito energético permanece abierto y España continúa ejerciendo como plataforma para que Marruecos pueda importar GNL.

La situación procede de la ruptura de las relaciones entre Argelia y Marruecos. Hasta 2021, el gasoducto Magreb-Europa transportaba gas argelino hacia España atravesando territorio marroquí. Tras el cierre de esa ruta, España comenzó en junio de 2022 a utilizar la infraestructura en sentido contrario para permitir a Rabat importar el combustible adquirido en terceros países.

El gas argelino

Los datos de agosto arrojan además una coincidencia llamativa. España recibió 9.897 GWh de gas argelino a través de Medgaz, frente a los 9.123 GWh registrados un año antes. Esto supone un incremento interanual de 774 GWh, prácticamente idéntico a los 790 GWh transportados hacia Marruecos.

Sin embargo, ambas cifras no permiten concluir que el gas adicional comprado a Argelia termine en Marruecos. España estableció desde el comienzo de la operativa que el combustible enviado a Rabat no podía tener origen argelino y Enagás controla el origen del GNL introducido en el circuito.

La comparación sí refleja el tamaño del flujo hacia Marruecos: los 790 GWh transportados en agosto equivalen prácticamente a todo el incremento interanual de las entradas por Medgaz, aunque se trate de operaciones y gas de diferente procedencia.

Argelia sigue siendo, además, uno de los pilares del suministro español. En julio aportó el 41,7% del gas recibido por España y durante 2026 ha mantenido su posición como principal suministrador.

Así, en plena crisis con Rabat, España conserva una importante palanca energética: Marruecos necesita actualmente las terminales y la red gasista españolas para importar una parte del combustible con el que alimenta sus centrales eléctricas. Pese a la crisis desatada tras la invasión de Ceuta, esa vía permanece abierta.